miércoles, 16 de mayo de 2012

SEGUNDA NOVELA DE ALBERTO MONTERROSO

LA CÓRDOBA DE CLAUDIO MARCELO


     Alberto Monterroso Peña nos presenta su segunda novela histórica. En esta ocasión nos recrea la Córdoba de Claudio Marcelo, es decir, la Córdoba fundada por el pretor,  tres veces cónsul y senador romano.

    "La Córdoba de Claudio Marcelo" nos descubre la época romana con el mismo rigor histórico con el que trató su primera novela "El emperador impasible"

     El gusto literario con el que Alberto nos presenta a sus personajes, tanto reales como de ficción, nos produce una avidez de lectura y unas ganas tremendas de avanzar en la trama hasta llegar al final de la obra.

     Con un vocabulario ajustado y sencillo esta novela nos permite adentrarnos en las calles y plazas de la que habrá de configurarse como la Corduba del Siglo II a de C. muchas de cuyas huellas han quedado patentes a lo largo de la historia y se nos presentan como una realidad palpable en la actual Córdoba.

     Se dice que Claudio Marcelo fundó oficialmente Colonia Patricia Corduba en fecha indeterminada del tercer cuarto del siglo II a.C. Desde este momento, y hasta la definitiva desaparición de la Cordoba íbera en el siglo I a.C. coexistieron ambas comunidades en un entorno bastante cordial, apesar de las lógicas escaramuzas que se prodigaban en la época.  Esas buenas relaciones y la importancia de la ciudad íbera queda patente en el hecho de que la nueva ciudad romana adoptara el nombre de la antigua ciudad íbera: Corduba.

     A lo largo de la obra podemos disfrutar de pasajes históricos que nos permiten recrear el entorno político - social y militar en el que se desenvolvió la vida del pretor Claudio Marcelo.

     Con estas líneas queremos dar la enhorabuena a Alberto Monterroso y agradecer el trabajo de difusión de los valores de nuestra ciudad patrimonio universal de la humanidad

domingo, 15 de abril de 2012

COLORES (TERCER ACTO)

  C O L O R E S



(TERCER ACTO)

“Han vuelto los colores”


(Se inicia el acto con la canción “Au pays des couleurs” y con la entrada en escena de los personajes.- En un principio aparecen radiantes de felicidad Luisa y Loli)



Luisa:- ¿Es increíble! ¿Cómo han podido volver los colores! ¡Qué alegría!
Loli:- ¡Gracias a Dios que han vuelto! Yo ya creía que no volveríamos a tener colores.
Luisa:- ¡Ha tenido que ocurrir algo extraordinario!. ¡Parece un milagro que podamos disfrutar de nuevo de los colores!. ¡Es todo tan distinto!…
Loli:- ¡A mí me parece todo tan maravilloso!… ¡Gracias, muchas gracias al que nos haya devuelto los colores!.
Luisa:- Mira, por ahí vienen Bolo, Rani y Laura
Laura:- ¡Hola, hola a todos! ¿Qué bien, verdad?… ¡De nuevo tenemos colores!. ¡De nuevo podemos disfrutar de su luminosa y encantadora compañía.
Luisa:- ¿Y cómo habrá podido ocurrir?
Bolo:- ¡Ni idea!, pero sea como sea, a mí me parece fantástico lo que ha pasado.
Loli:- Es curioso. Todo ha empezado a cambiar desde el momento en que decidimos ir a pedirle disculpas a Badi
Rani:- Es verdad, pero… ¿y alguien lo ha visto a últimamente?. ¿Alguien le ha pedido disculpas a ese niño?
Loli:- Yo no lo he visto
Luisa:- Yo tampoco.
Laura:- Ni yo. Yo no lo he visto desde hace bastante tiempo.
Rani:- Tal vez Sara lo haya visto y haya hablado con él.
Loli:- Sara es la que menos interés tenía en hacer las paces con Badi.. Así que no creo que ella haya hablado con él. Y además, ¿Qué tiene que ver una cosa con otra?
Luisa:- Puede que tenga mucho que ver. Tú fíjate que los colores han regresado cuando nosotros hemos decidido hablar con Badi.
Loli:- Pues habrá que pensar que esa caja era verdaderamente “una caja mágica”
Laura:- O que su maquinita maravillosa haya servido para darnos un escarmiento
Bolo:- Pronto saldremos de dudas. Por ahí viene Sara con Paco.
Paco:- Hola amigos, ya me ha contado Sara lo mal que lo habéis pasado.
Sara:- ¡Qué bien! ¡Ya puedo presumir de nuevo! ¿Cómo habrán vuelto? ¿Tenéis idea de cómo ha ocurrido?
Loli:- No, no tenemos ni idea. Estábamos pensando que tú podrías saber algo.
Sara:- ¿Quién, yo? ¿Por qué lo dices?
Loli:- Por nada, por nada.
Luisa:- ¿Tú has hablado con Badi?
Sara:- No, yo no. ¿Por qué?
Loli:- Es que ocurre que, desde el momento en que se nos ocurrió ir a buscar a Badi para pedirle perdón, los colores volvieron a aparecer y todo volvió a ser como antes.
Sara:- Sí, es verdad… Parece que nuestro arrepentimiento ha servido para recuperar los colores.
Luisa:- Y sin embargo, ninguno de nosotros ha hablado con él… Ahí está el misterio.
Paco:- Yo si lo he visto hace un rato y he hablado con él.
Rani:- ¿Y que te ha dicho?
Paco:- Me ha dicho que estaba muy contento y que todo, a partir de ahora, sería mejor.
Bolo:- ¿Dónde lo has visto?
Paco:- Estaba en el jardín del Duque y dice que venía de enterrar al ladrón de los colores.
Todos/as.: - (poniendo cara de asombro) ¡CÓMO!
Paco: Sí, eso es lo que me dijo y esa cara de susto es la que yo puse cuando me lo contó.
Loli:- Pero, hombre, ¿Cómo te va a decir que viene de enterrar al ladrón de los colores?
Paco:- Que sí, que sí… eso es lo que me dijo y además me lo dijo muy contento y satisfecho por haberlo hecho.
Luisa:- ¡Anda ya!… No digas disparates…. ¿Cómo iba a estar tan contento después de hacer una barbaridad como esa?
Paco:- ¡Te lo juro! Estaba más contento que unas “pascuas”.
Laura:- ¡Pues, no hay quien lo entienda!… ¡Decir que ha enterrado al ladrón de colores y encima quedarse tan contento!… ¡No me lo explico!
Paco:- Pues yo sí… Yo si me lo explico. Además estoy de acuerdo con todo lo que ha hecho…

(Todos ponen una cara de asombro tan grande que parece que están viendo a un demonio)

Rani: ¿Pero,… tú sabes lo que estás diciendo? ¡Por favor!
Sara:- ¿Cómo puedes decir esa barbaridad, Paco?
Loli:- Paco, Paco, ¿Tú estás bien de la cabeza?… ¿Cómo puedes decir eso…?
Luisa:- Esto es increíble… ¡Mira que decir que está de acuerdo!… ¡Vamos!…¡Vamos!…
Bolo:- ¡A ver, a ver… explícate!
Paco:- Badi estuvo escuchando vuestra conversación y se enteró de que le queríais pedir perdón y de que os queríais llevar bien con él. Así que cogió al “ladrón de los colores”, lo destruyó y lo llevó a enterrar a la otra punta del parque
Laura:- Pero, bueno ¿ Y cómo es eso de que destruyó al ”ladrón de los colores”?
Paco:- ¡Muy fácil! El ladrón de los colores no era ni más ni menos que su maquinita. Así que cuando se enteró de vuestras buenas intenciones, destruyó esa maldita máquina y la enterró al otro lado del jardín. De esa manera ya no volverán a desaparecer los colores.
Bolo:- Ahora lo comprendo todo…
Sara:- Prometo que no volveré a tomarle el pelo a Badi
Rani:- Yo me comprometo a jugar con él todos los días.
Laura:- Yo estoy dispuesta a ser amiga de Badi toda la vida.
Luisa:- Yo le pediré disculpas y le ofreceré mi amistad
Loli:- ¡Viva Badi! Y ¡Vivan los colores! Todos/as-: ¡¡Viva!!
Sara:- Y vosotros: niños y niñas, hombres y mujeres aprended bien la lección y no os burléis nunca de vuestros semejantes

(Finaliza la obra con la música de “Je suis une petite grenouille” .- Todos cantan y gesticulan)

sábado, 10 de marzo de 2012

COLORES (SEGUNDO ACTO)


"C O L O E S"


(SEGUNDO ACTO)

       Prosiguiendo con la obra iniciada en la entrada anterior, aquí os dejo la segunda parte de "Colores". Dentro de un par de semanas subiré el tercer acto. Espero que sea de vuestro agrado.

“ Un ladrón muy sospechoso ”


(Suena la canción Qui a volé le rouge?...y aparece en escena un personaje extraño con una extraña caja blanca en sus manos. Se dirige al público y comenta...)

Badi: - ¿Habéis visto lo malos que son esos niños y niñas?… ¿Os habéis dado cuenta de cómo me tratan?… ¿Habéis visto lo egoístas que son?… Pues, ya tenía yo ganas de vengarme un poco de esos malvados…. Se pasan la vida haciéndome sufrir…. Se burlan de mí…. Se pasan el día presumiendo… Sí, sí, presumiendo… No quieren cuentas conmigo... Pues ahora me toca a mí…. Ahora soy yo el que... ¡Alguien viene!... Se oyen pasos... Seguro que son ellos... Seguro... ¡Niños!, ¡Niñas! ¡Señoras!, ¡Señores!... ¡No digáis nada, por favor!

(En ese momento entra Sara en escena con cara de enfado y sin reparar en la presencia de Badi) (Éste la llama)

Badi:- Hola, Sara
Sara: - ¡Hola Badi! (sin hacer mucho caso al saludo)
Badi: - ¿Ocurre algo?... Te veo muy triste...
Sara: - ¿Qué? ... No, nada, no me ocurre nada...

(Dirigiéndose al público, Sara comenta)

Sara: - Dice que me ve algo triste.... Si él supiera que estoy desesperada... Que desde que perdimos los colores ya no soy nada... Que ya no puedo presumir como antes... que mi vida ahora y así es un desastre...
Badi:- ¿Puedo hacer algo por ti? ¿Puedo ayudarte?
Sara: - No, nada... no puedes hacer nada... Bueno, sí, puedes hacer algo: puedes dejarme tranquila ¿vale? Anda, vete por ahí y no vuelvas.
Badi: - Si tú lo dices...
Sara:- (Dirigiéndose al público) – Nada, que no hay manera. Llevo un montón de horas buscando los colores y no hay ni rastro. Y ahora viene el pelma este a decirme que si me pasa algo…
Badi:- ¿Buscando los colores?... ¿Dices que estás buscando los colores? …
Sara:- ¡Ya estamos otra vez!... No te digo yo que éste no se entera de nada... Anda, anda, .Vete por ahí ya y no vuelvas. No vuelvas nunca ¿Te enteras?
Badi:- Si yo pudiera ayudar en algo...
Sara:- Pero tú… tú en que vas a ayudar. Si tú no te enteras de nada. ¡Anda, anda y desaparece! Tú, pedazo de monigote... Tú, con esa pinta que tienes… tú, que pareces una alcachofa frita…

(Badi se retira con cara de tristeza y dando a entender al público que él sabe algo importante. En ese momento entran Luisa, Rani, Loli y Laura con cara de pocos amigos)

Luisa:- ¡Ya estamos aquí, Sara! Y ya se ve que tú tampoco has tenido suerte...
Rani:- Aquí estamos igual que nos fuimos... Bueno, igual no. Estamos mucho más cansados y bastante más desesperados.
Sara: - Yo si que estoy al borde de un ataque.. ¡Estoy roja de ira!. Perdón, roja no... Estoy totalmente blanca de ira... ¡Ojalá pudiera estar roja!
Luisa:- Tampoco hija, no creo que sea para ponerte tan enfadada...
Sara:- ¡Claro que sí!... Tengo más motivos que nadie para estar super enfadada. Ten en cuenta que yo sin colores no soy nada... Además he tenido que aguantar al pelma de Badi
Laura:- ¡Ya estamos otra vez!. Sara, no debes ser tan mala con Badi
Rani:- Ese... ¿Y qué quería ese pamplinas?
Sara:- Pues, preguntarme a mí que si me pasaba algo... Vamos, vamos... esto es increíble.. Le he dicho que emigre… que vuele… que huya… que se quite de mi vista… que no quiero ni verlo… que me deje tranquila… o sea, intranquila, que es como estoy. Pero nada, él como si nada…
Luisa:- ¡Vale, vale!, déjalo. Ya sabemos que es muy soso y que nos cae mal a todos, pero tampoco hay que pasarse...
Sara:- Yo no me paso... Yo creo que me quedo corta... No lo soporto... Es un pimiento verde. No, ahora no es un pimiento verde, sino un pimiento azul... digo... blanco... eso blanco… ¡ES UN PIMIENTO BLANCO!
Loli:- ¿Sabéis algo de Bolo?
Luisa:- No, pero yo creo que está al venir.
Laura:- Yo lo he visto un momento cuando pasaba por la esquina de mi casa.
Rani:- Oye, ¿Le habéis preguntado a Badi, si sabe algo de la desaparición de los colores?
Sara:- No creo que merezca la pena... Con lo despistado que es... lo mismo le preguntas y te dice que: qué son los colores, oque el no entiende de barcos, o algo por el estilo. Ya sabes… él está en sus cosas
Luisa:- Mira, por ahí viene Bolo.
Bolo:- (entrando en el escenario con cara destemplada) Nada. Llevo un montón de tiempo buscando y no he encontrado ningún color ¿Y vosotros habéis encontrado algo?
Rani:- Ni rastro. Estamos desolados.
Loli:- Pues, yo no estoy dispuesta a quedarme así. Tengo que encontrar los colores como sea. No puedo quedarme sin colores. No lo soporto. No sería capaz de vivir sin colores…
Bolo:- He visto a Badi por el camino y me ha dicho que le gustaría ayudarnos
Laura:- Pero, ¿Cómo nos va a ayudar ese mendrugo?
Bolo:- Pues… no sé, no sé. Tal vez deberíamos tenerle un poco más de respeto.
Rani:- Puede que sí… Tal vez nos estamos portando muy mal con él
Bolo:- Es curioso: él está siempre serio y con cara de aburrido. Sin embargo, hoy lo he visto muy contento
Luisa:- Ea, lo que son las cosas… Ahora le toca a él estar contento. Ahora que estamos nosotros tan tristes.
Bolo:- Oye, ¿Qué llevaría en esa caja blanca?
Sara:- Alguna de sus cosas: Tal vez un montón de gusanos hambrientos… o una tortuga sin caparazón, o un botijo hecho pedazos… Yo que sé…
Laura:- ¡Qué barbaridad, Sara, no dejas ni un momento de insultar a Badi! ¿Tan mal te cae?
Bolo:- No sabemos lo que puede llevar en esa caja, pero él no hace nada más que acariciarla. Me dijo que era una máquina muy especial
Loli- Es curioso. Se le veía más contento que nunca…
Bolo:- Eso mismo le he dicho yo
Sara:- Eso son tonterías…. Bueno, ¿seguimos buscando, o no?
Rani:- ¡Claro que sí… Tenemos que seguir buscando y buscando hasta encontrar los colores.
Laura:- Yo creo que antes de seguir buscando deberíamos hablar con Badi y deberíamos pedirle disculpas por todas las burlas que le hacemos y por lo mal que lo tratamos.
Loli:- Pensándolo bien, creo que tienes razón. Nos hemos pasado un poco
Sara:- Puede que sea lo mejor. Además… mirándolo bien, no es tan pelma ni tan soso como parece.
Rani:- La verdad es que nunca nos hemos portado bien con él. Yo estoy de acuerdo con vosotros: hay que hablar con él y pedirle disculpas.
Bolo:- Así por lo menos haremos algo bueno hoy. Porque con la pérdida de los colores todo nos ha ido tan mal..
Laura:- Vaya, vaya, ya parece que empezamos a ser un poco razonables. Ya decía yo que nos estábamos pasando un poco o un mucho con ese muchacho.

(Se marchan y acto seguido aparece Badi. Con cara de satisfacción, se dirige al público y le agradece su silencio)

Badi:- ¡Gracias!. ¡Muchas gracias a todos por no haberle dicho nada a esos ”mequetrefes”! Ya me he enterado yo de cuáles son sus intenciones… He estado escuchando todo lo que decían y he visto que están dispuestos a portarse bien conmigo. Os voy a contar un pequeño secreto: ¿Sabéis lo que llevo aquí en esta caja? Es una maquinita… sí, sí… una maquinita que vale para muchas cosas… Es un artefacto prodigioso…. Es una máquina capaz de hacer un montón de cosas espectaculares…

(Comienza a pasear por el escenario y a hacer gestos, como si estuviese pensando en sus cosas, como si estuviese disfrutando de la situación… Luego vuelve dirigirse al público y comenta en voz alta:)

Badi:- Ya os habréis dado cuenta que ellos siempre se estaban burlando de mí… Que no querían que jugase con ellos. Que siempre me han considerado como un “bicho raro”. No se han portado bien conmigo. Son unos presumidos, pero yo, yo no soy como ellos. Yo no soy un presumido. Yo no soy vengativo. Yo no soy como ellos.

(Vuelve a dar unos paseos por el escenario y por fin se decide a marcharse. Antes de hacerlo le pregunta al público )

Badi:- ¿Os gustaría que volviesen a existir los colores? ¿Os gustaría encontrar de nuevo un mundo lleno de colores?
¿Qué os parece si pongo en marcha mi “maquinita”, mi máquina prodigiosa? Y ya veremos la cara que ponen
Les daremos una gran sorpresa, pero no digáis nada a nadie ¿Vale?

(Finaliza el segundo acto con la salida de escena de Badi y su caja maravillosa)

domingo, 26 de febrero de 2012

COLORES (PRIMER ACTO)

"C O L O R E S"

(PRIMER ACTO)

      Con el título "Colores" elaboré, allá por el año 2001, una obrilla de teatro. La intención era participar en el Concurso Provincial de Teatro Infantil que cada año celebraba la Excma. Diputación Provincial de Córdoba. "Colores" fue representada en el VIII Concurso de teatro infantil  y obtuvo un segundo lugar en la fase local de Córdoba. A lo largo de sus tres actos vemos como un grupo de niños y niñas están muy preocupados por la repentina desaparición de todos los colores, excepto el blanco. El respeto a los demás y la convivencia son los valores que se hacen resaltar en este texto literario. Espero que os guste. Como quiera que es demasiado amplia, os iré colocando, en entradas sucesivas, cada uno de los tres actos

 “Todo está blanco”

(Se abre el telón con la canción titulada “Dans le pays blanc”. Rani y Bolo están dormidos y al finalizar la canción despiertan y encuentran que todo está blanco. Se quejan de lo triste que está todo sin colores. Ambos van vestidos de blanco total)

Rani: - ¿Qué ocurre? ¿Qué es lo que pasa? ¿Cómo es que estamos así?
Bolo:- ¿Qué ha pasado? ¿Cómo es que no tenemos nada más que color blanco?
Rani:- ¡Esto es increíble!
Bolo:- ¡Esto parece magia!
Rani:- Pues a mí no me gusta esta magia. Yo prefiero la magia de los colores.
Bolo:- ¡Toma! Y yo también... A mi no me gusta ser un fantasma. A mí me gusta ser una persona normal y corriente.
Rani: - ¡Qué pena! ¡Qué tristeza!. ¡Todo está tan aburrido!
Bolo: - Es verdad. Ahora todo es mucho más triste.
Rani: - Hay que buscar una solución.
Bolo: - Tienes razón. Así no podemos seguir.
Rani: - ¿Qué podríamos hacer?
Bolo: - No se me ocurre nada, pero creo que tenemos que seguir pensando y pensando hasta que encontremos la solución.
Rani: - ¡Colores!... ¡Colores!... ¿Dónde estáis?.... ¿Dónde os habéis metido?... ¡Colores!... ¡Colores!... ¡Contestad por favor!. ¿Dónde estáis?
Bolo: - No insistas. Ya ves que no hay ni rastro de ellos. Ha tenido que ocurrir algo muy malo y por eso han desaparecido.
Rani: - Se me ocurre una idea: voy a escribir una carta y voy a pedirles que vuelvan.... Oh, pero sólo tengo el color blanco para escribir. Y así no puedo escribir nada.
Bolo: - Blanco con blanco no sirve para nada. Todo lo que escribas con el blanco sobre el blanco, quedará en blanco y no se podrá leer.
Rani: - Pues tienes razón, habrá que pensar en algo nuevo... Se me ocurre que podríamos hacernos una herida y pintar algo con la sangre. Así podríamos recuperar el rojo. ¿Qué te parece la idea?
Bolo: - La idea es muy buena, pero el resultado va a ser muy malo.
Rani: - ¿Por qué dices que el resultado será muy malo?
Bolo: - Porque desde que hemos perdido los colores nuestra sangre es blanca, nuestras lágrimas son blancas, nuestro sudor es blanco, nuestros mocos son blancos... Todo, todo es blanco... No tenemos colores, sólo tenemos blanco ¿Lo entiendes?: Blanco, blanco y blanco. Y nada más que blanco.
Rani: - Está bien, está bien... Perdona... No te pongas así..... Ya se me ocurrirá algo mejor.
Bolo: - Yo no estoy enfadado contigo... Yo estoy enfadado con lo que nos ha pasado. Estoy triste porque lo veo todo muy negro, es decir, muy blanco.

(Entran en escena, de manera progresiva, también vestidos de blanco, Luisa, Loli, Sara y Laura. Van llegando de una en una y todas se encuentran apenadas por no poder encontrar ningún color distinto al blanco)

Luisa: - ¡Buenas tardes, buenos días, buenas noches, o buenas lo que sea!. Ahora resulta que todo, todo, todo está blanco, ya no sabemos si es el día o la tarde o la noche o la mañana. ¿Cómo estáis?
Bolo: - Mal, muy mal. Estamos enfadados y tristes.
Rani: - Estamos super - enfadados. Llevamos todo el día, o toda la noche, o toda la mañana, o todo lo que sea tratando de encontrar a los colores, pero nada... ni rastro.
Luisa: - Es todo tan extraño... Yo no sé lo que ha podido pasar... ¿No estaremos soñando?
Bolo: - Seguro que no... Yo me he pegado pellizcos para ver si era un sueño y ya ves, me he puesto la cara morada, perdón, blanca de dolor. Así que de sueño, nada de nada. Esto es real, tan real como nosotros mismos.
Luisa: - ¡Pues sí que estamos apañados!...
Rani: - ¡Pues si que estamos “blanqueados”, digo... “cabreados”!
Luisa: - Estoy pensando... ¿Y si rompemos un huevo y sacamos el amarillo?... ¿Qué os parece la idea?... Excelente, ¿verdad?...
Loli: - He oído lo que decías y me parece que esa idea es bastante buena, pero el resultado será muy malo. Ten en cuenta que las yemas de los huevos han perdido su color y ahora son todas blancas... Las tortillas son blancas... Las fresas son blancas... Las zanahorias son blancas...
Luisa:- Oh, ¡Qué pena!. Eso no lo había yo pensado. ¡Claro!, si todo está blanco, es lógico que las yemas de los huevos también estén blancas. Así que mi idea no vale. Habrá que pensar en alguna otra cosa.

(En ese momento aparece Laura que ha oído la última frase de Luisa)

Laura:- ¿Por qué dices que habrá que pensar en otra cosa? ¿Acaso habéis pensado ya en algo para localizar los colores?
Rani: - Hasta ahora no han servido para nada ninguna de las ideas que hemos tenido. Todos los intentos han sido negativos.
Laura: - Lo siento, lo siento, pero es que estamos tan nerviosos... Creo que tenemos que buscar entre todos alguna solución... algo que nos permita recuperar los colores... algo que nos devuelva la alegría.
Luisa: - No te preocupes, Laura, ya encontraremos algo. Hay que seguir pensando en otras posibles soluciones.
Loli: - (rascándose la cabeza, como si estuviera pensando) Estoy yo pensando... Se me está ocurriendo una idea... Y si raspamos blanco con blanco durante un buen rato...
Laura: - A ver, a ver, explícate... ¿Qué quieres decir con eso de “raspando blanco con blanco”?
Loli: - Digo que, tal vez, si cogemos dos papeles, o dos trozos de madera y los frotamos con fuerza, puede que... puede que... puede que salga humo.
Rani: - Y ese humo será blanco, seguro... No podrá ser de otro color.
Loli: - Pero, y si seguimos frotando, y frotando, y frotando... no saldrá humo: saldrá fuego y ese fuego será...
Todos: - ¡ Será blanco !
Loli: - Es verdad, será blanco, porque al no existir otro color no podrá ser nada más que blanco. Pero a pesar de todo, yo voy a hacer la prueba.
Luisa: - Te acompaño. Yo te ayudaré a frotar los palos hasta que consigamos sacar humo y fuego.
Laura: -¿Qué esperáis encontrar? ¿Un color nuevo a partir del blanco?. Eso es muy difícil, por no decir imposible. Además debéis de tener mucho cuidado. Ya sabéis lo peligroso que es jugar con fuego.
Loli: - No vamos a jugar. Vamos a experimentar.
Luisa: - Eso, eso, vamos a hacer un experimento científico.

(En ese momento entra Sara, también preocupada por la falta de colores)

Sara: - Ya veo que no tenéis buena cara. A mí me ocurre lo mismo. Desde que se fueron los colores, estoy “más aburrida que una sopa sin cuchara”.
Luisa:- Hola Sara. Aquí nos tienes haciendo toda clase de experimentos para resolver esto, pero nada... No conseguimos recuperar nuestros colores:” los colores de toda la vida”.
Laura:- Tú no tendrás idea de dónde pueden estar ¿verdad?
Sara:- ¡Qué más quisiera yo!... Sólo os puedo decir que llevo mucho rato pensando y que se me ha quedado la mente en blanco. (llorando) ¡Ojalá que todo fuera un sueño, un desgraciado sueño!
Bolo: - Vale, vale, no te pongas así... que nos vas a hacer llorar a todos.
Luisa: - Ah, y muy bien dicho eso de que te has quedado con la mente en blanco
Sara: - Es que no lo puedo remediar... ¡Con lo que me gustaba a mí presumir con mis trajes de colores, con mis zapatos de colores, con mis felpas de colores, con mis lápices de colores!...
Rani: - Ya, ya lo sabemos. ¡Con lo que te gustaba a ti presumir con todo!... y ahora, ya ves, ahora no puedes presumir nada más que de blanco.
Sara: - ¿Y no será esto un castigo por tanto presumir?
Bolo: - No sé, no sé... (pensando) Pero todo esto me parece a mí muy raro... Tal vez nos merezcamos esto... No sé, no sé....
Sara: - ¿Qué os parece si nos repartimos el territorio y nos dedicamos a buscar esos colores que tanto deseamos? Mirad. Este es el mapa. Tú irás por aquí. Tú revisa toda esta zona. Tú por esa otra. Tú, por el noroeste. Yo me ocuparé de esta franja. ¿De acuerdo?
Luisa: - ¡Buena idea!. Haremos un registro a fondo. Llegaremos hasta el último rincón y no pararemos hasta encontrar los colores ¿vale?
Laura: - ¡ De acuerdo!. Dentro de un rato nos volvemos a ver aquí y que cada uno cuente como le ha ido.
Sara: - Cada uno sabe bien cuál es su zona, ¿verdad? (todos dicen que sí)
Bolo: - Pues, ¿A qué esperamos?... ¡En marcha! Ah.... Y ... ¡Suerte a todos!

(Finaliza el primer acto con la salida de los personajes en busca de los ansiados colores)

martes, 17 de enero de 2012

LA BICICLETA ENCANTADA DE MARTA

Marta Ortiz es una antigua alumna a la que prometí, no ha mucho, publicarle alguna de sus redacciones. Hoy he encontrado este trabajo que ella realizó en el curso escolar 2010-2011. Espero que os guste y que os sirva para recordar los buenos momentos pasados en clase. Ahí va tu trabajo, Marta.


"La bicicleta encantada"
      Había una vez dos hermanas que eran gemelas. Se llamaban Elisa y Marta. Nacieron el 29 de julio de 1.999. Ellas, eran completamente idénticas, pelo castaño, ojos verdes, no muy altas pero tampoco muy bajas, aunque a pesar de eso por dentro y su forma de ser era completamente distinta una de la otra.
      Elisa vivía en una casucha de muchísimos años, pues era de sus antepasados, se encontraba en las afueras de la ciudad de Lauther, vivía con su padre llamado Carlos, porque supuestamente la madre había muerto en un accidente de coche.
      Marta vivía en el centro de la ciudad, también de Lauther, ella sin embargo vivía en una casa inmensamente grande, vivía con su madre llamada Alicia, Marta no sabía nada de su padre, la madre nunca le habló de él.
      Carlos, tenía un bar por eso Elisa no podía permitirse comprar ropa, ni salir con sus amigos, siempre tenía que estar, ayudando a su padre podía permitirse comprar ropa, ni salir con sus amigos, siempre tenía que estar, ayudando a su padre, a ir a hacer la compra para las cosas del bar.
      Marta sin embargo pida salir con sus amigos, ir a comprar chucherías, podía ir a un colegio de pago, ir al dentista a comprar roda, podía hacer todo, pues el padre dejó a su mujer, la madre de Marta con muchísimo dinero.
      Un día de Noviembre que Marta venía por primera vez y obligada de comprar fruta se choco con Elisa que venía de unas clases gratuitas, porque no podía pagar sus estudios por la falta de dinero, al chocarse se cayeron las dos al suelo y los libros de Elisa y la fruta de Marta volaron.
Elisa-¡Ah!- Dijo Elisa tocándose el rasguño del codo.
Marta-¡Eh, tú!-¿Qué haces? ¡Mira por dónde vas! Dijo Marta mientras se pasaba la mano por la rodilla.
Elisa- Disculpa, no era mi intención...
      Marta dejándola entre palabras le respondió:
- ¿Que no era tu intención? Pues ya puedes ir teniendo más cuidado la próxima vez si no quieres meterte en líos.
      Elisa se disculpó de nuevo.
-Perdón...
      Elisa recogió las cosas de Marta, pero ella antes de que terminara de recoger todas las cosas se las quitó de las manos de malas formas y terminó de recogerlas ella, después de eso se marchó y entonces Elisa empezó a recoger sus libros y cuadernos prestados por algunas de sus vecinas.
      Cuando Marta llego a su casa se sentó en un gran sofá que había allí, pego un gran suspiro e intento descansar. Y la madre que era una “tiquis - miquis” soltó un profundo y nervioso:
      -¡¡¡¡MMMMAAARRRTTTAAAAAA!!!!!! Al verla así de sucia y con un pequeño rasguño en la rodilla.
Marta- no es nada, es solo que una pobre niña me ha empujado y me he caído.- Dijo Marta mirando a su madre fijamente.
      Sin embargo cuando Elisa llego a su casa, subió inmediatamente hacia su cuarto, se cambio rápido de ropa, la llevo a la lavadora y se curó aquella pequeña herida lo más rápido posible para que no la viesen, aunque no lo consiguió, su padre que era muy detallista se dio cuenta de que aquella ropa era la que se había puesto Elisa para ir a las clases, y como no la había oído entrar sabía que algo le había pasado, entonces muy decidido subió a la habitación de su hija.
Padre- Elisa, ¿qué te ha pasado? ¿Por qué traes la ropa tan sucia? ¿Y esa herida? ¿Cómo te la has hecho? Cuéntame.
      El padre, Carlos se sentó en la cama, al lado de Elisa.
      Elisa le miro e inmediatamente agachó la cabeza.
Elisa- Nada papá, me he caído al volver de las clases.
Padre- ¿Te has hecho mucho daño? ¿Estás bien?
Elisa- Sí, papá, sí, estoy bien...ahora vete, dijo Elisa con una sonrisa en la cara
      El padre se fue, y Elisa cerró de momento la puerta, se tumbó en la cama y empezó a llorar.
      En cambió Marta seguía mirando a su madre. Mientras ella seguía sin salir de su asombro.
Madre- ¿Pero...había mucha gente?
Marta- Alguna...
Madre- ¿Y cómo has podido dejar que te humillen de esa manera?
Marta- Mamá, es una pobre muchacha de la calle... déjala.
      La madre miró a Marta y se fue de aquella sala donde se encontraban.

      Dos años más tarde…


      Era Navidad, hacía mucho tiempo que Marta y Elisa no se veían.
      Un mes antes de Navidad el padre de Elisa y la madre de Marta habían hablado, pensaban que no podían seguir así...Alicia, la madre de Marta le dijo a Carlos que ellas tenían que verse, jugar, divertirse, estar juntar ya que eran hermanas, Carlos estuvo de acuerdo con lo que le comentó Alicia.
      Así que decidieron quedar para las navidades y pasarlas juntos, en familia, decidieron ir a otra ciudad a pasar las navidades.
      Cuando Marta y Elisa se enteraron por sus padres que eran hermanas, las dos se alegraron a pesar de aquella pelea en la calle, porque las dos sabían que a partir de ese día iban a poder jugar y divertirse las dos juntas y pasarlo en grande.
      Cuando llegó el momento de marcharse, Marta que era un poco "agarrada" y que nunca regalaba nada a nadie decidió regalarle la bicicleta a Elisa, una bicicleta mágica, que llevaba con Marta muchísimos años.
      Y a partir de ese día decidieron vivir todos juntos para siempre.
      Marta y Elisa salían todas las tarde al parque a jugar con su bicicleta.
                                                                
(Marta Ortiz, 6º de Primaria.- Colegio "Europa")

jueves, 1 de diciembre de 2011

NICANOR PARRA, PREMIO CERVANTES 2011



     Nicanor Parra nació en San Fabián de Alico (Chile), en 1914.  Pertenece a una familia campesina, por parte de madre. Su padre fue profesor y músico. Licenciado en Matemáticas, trabajó en el Liceo de Chillán y en la Universidad de Santiago de Chile. Durante varios años vivió en Estados Unidos y en Gran Bretaña. Volvió a su país en 1951.
   
   Desde los quince años, Nicanor Parra se ha dedicado a escribir cuentos y ensayos. Sobre 1930 publicó su primer libro de poemas "Cancionero sin nombre". Se le considera el creador de la denominada 'antipoesía', cuya muestra más destacada se titula "Poemas y antipoemas" que escribió en 1954. También ha escrito otras obras como:  "La cueca larga", "Versos de salón", "Los profesores", "Artefactos","Sermones y prédicas del Cristo de Elqui", "Poesía política", "Páginas en blanco" ...


      Nicanor Parra ha sido propuesto para el Premio Nobel de Literatura en diversas ocasiones., aunque no lo ha conseguido en ninguna de ellas. Además en 1969 recibió el Premio Nacional de Literatura de Chile por "Obra gruesa"
 
      Se le considera como alguien que rompe con los moldes modernistas de la poesía y que transgrede las fórmulas preestablecidas. Es lo que llamamos la antipoesía. Aquí os dejo uno de sus poemas para corroborar esa idea de transgresión.
 
El Hombre Imaginario
(Nicanor Parra)

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte de un sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario

miércoles, 16 de noviembre de 2011

OTRA ADAPTACIÓN LIBRE

"CODICIA SIN CONTROL"

     Esta obrilla de teatro la realizamos allá por el curso 1998/99. Es una adaptación libre de la obra titulada "El camello de hojalata", de Ghazi Abdel Qadir (escritor palestino nacido en 1948)

     Nosotros cogimos el cuento de Abdel Qadir y lo adaptamos, en cuanto a contenido, a estructura y a personajes para así obtener una obrilla de teatro en tres actos. La titulamos "Codicia sin control"

     Fue presentada al concurso nacional de Teatro Infantil convocado por Alfaguara y obtuvo una mención especial. Aquí os dejo el resultado de nuestro trabajo


Acto I
"La llegada del Jeque"

(Samira y su prima Mansura están jugando a la rayuela en la puerta de la casa cuando ven llegar, con gran estruendo publicitario, al Jeque Madhi y a toda su comitiva )
Mansura:- ¡ Mira, Samira, mira quien viene por ahí !.
Samira:- Es el Jeque Madhi. ¿Qué buscará? ¿Qué se le habrá perdido por estas tierras? ¿Qué se traerá entre manos?
Jeque:- ¿Sabéis dónde vive Hadscha Schamer?
Mansura:- Sí, es mi abuela y vive aquí.
Samira:- ¿Qué queréis de ella? ¿Para qué la buscáis?
Jeque:- Toma, dale esto y dile que quiero verla (Samira llama a voces a su abuela que se encuentra dentro de la casa. Esta sale, coge el obsequio, un cesto de frutas, que ha traido Madhi y saluda a los visitantes, con ese misterioso saludo que suele emplear)
Abuela:- ¡Qué Alá os proteja y os mantenga lejos del Ingeniero del agua!
Jeque:- A tí y a todos los tuyos también.
Abuela:- ¿Qué queréis de mi?
Jeque:- Deseo decirte a tí, que eres una mujer tan sabia y tan honorable, que me he presentado a las elecciones y que espero contar con tu voto y con tu apoyo. Así podremos luchar entre todos contra las maldades del Ingeniero del agua.
Abuela:- Colaboraré en la medida de lo posible, puesto que no hay nada, ni ha habido jamás nadie tan malo y tan indeseable como el Ingeniero del agua
Jeque:- Tomad y repartidlos por la zona. Esto servirá para mantener a raya al Ingeniero del agua. Decidle a todos que con su voto y con mi ayuda mantendremos alejado de nuestras tierras al Ingeniero del agua.
Abuela:- ¡Que Alá te oiga Jeque Madhi! (El jeque y su comitiva se retiran, mientras que Samira, Mansura y la abuela se quedan observando)
Samira:- Abuela.... Abuelita... ¿Por qué el jeque te ha saludado con ese saludo que tú tanto empleas? ¿ Es que él también conoció a ese Ingeniero que tú maldices tantas veces?
Abuela:- Sí, hija, sí, él también sabe quien es ese malvado Ingeniero
Mansura:- Abuela... Ya somos bastante mayorcitas... ¿Por qué no nos cuentas lo que ocurrió con ese hombre?
Abuela:- Algún día lo descubriréis por vosotras mismas... Ahora dejadme disfrutar un rato de los manjares que nos ha traído el jeque Madhi.
( La abuela se introduce en la casa y pocos instantes después llega Rahiana)
Rahiana:- Hola, niñas, ¿donde está la abuela?
Mansura:- En la casa, mamá.
Rahiana: - ¿Cómo es que no ha ido hoy al vertedero de basuras? La he estado esperando y no se ha presentado. ¿Acaso está enferma?
Samira:- No, ni mucho menos.... ¿Sabes por qué, tía Rahiana? pues porque ha tenido visita: una visita muy importante.
Rahiana: - ¿Ah, sí? ¿Qué visita es esa?
Mansura: - Sí mamá, ha venido a visitarla nada menos que el Jeque Madhi.
Rahiana: - ¿El jeque Madhi?...¡Uy, uy, uy!, ¡qué poco me gusta esto!. El jeque de visita.... algo estará tramando ese tunante...
Samira:- Tía Rahiana, tú sabes la historia del Ingeniero del agua, ¿verdad? ¿por qué no nos la cuentas?
Rahiana:- Ah, esa historia... esa historia... es una historia muy triste y muy larga... esa es la causa de nuestras desgracias... algún día os la contaré.
Samira:- ¿Cuándo? Tia Rahiana.
Rahiana:- Algún día, Samira, algún día...Ahora no tengo tiempo. Ahora tengo que ver a tu abuela...Así que dejadme pasar...
(Samira y Mansura dejan pasar a Tia Rahiana y se quedan las dos mirándose?
Mansura:- ¿Será posible?.... Todo el mundo habla del Ingeniero del agua, pero nadie quiere contar la historia.
Samira:- Tranquila; Samira, tranquila, que ya buscaré yo a alguien que nos cuente esa historia. Pero ahora vamos a seguir con nuestro juego ¿vale?...
(Finaliza el primer acto con las dos niñas reiniciando el juego de la rayuela que quedó interrumpido con la llegada del jeque Madhí)

Acto II

"La historia del Ingeniero del agua"

(Samira y Mansura se presentan ante la tía Rahiana, que está haciendo las tareas de la casa, y le piden que les cuente la verdadera historia del Ingeniero del agua)
Samira:- Tia Rahiana, recuerda que nos prometiste contarnos la historia del Ingeniero del agua.
Rahiana:- Sí, Samira, lo recuerdo, pero ahora no puedo. Tengo muchas cosas que hacer.
Mansura:- Mamá, por favor, cuéntanos la historia. Nosotras te ayudaremos a terminar las cosas de la casa ¿Vale?.
Rahiana:- Os he dicho que ahora no puedo. Que tengo mucho trabajo por hacer...
Samira:- Venga, tia Rahiana, que no se diga, Vamos, Cuéntanos la historia... Por favor, tía Rahiana, por favor...
Rahiana:- Está bien... está bien... os la contaré... pero ya os he dicho que es una historia muy larga y muy triste...
Mansura:- No importa, mamá, lo importante es conocer la historia, conocer lo que pasó con ese ingeniero
Rahiana:- Sentaos... ¿Queréis tomar algo? (les ofrece una infusión)... Aquí tenéis...(toma aire y mira al vacío. Comienza su relato)
“Todo empezó un día en que apareció tirado en nuestras tierras un hombre en su camello de hojalata.
Mansura: - ¿Un camello de hojalata?
Rahiana:- Sí, así es como llamábamos a la motocicleta cuando la vimos por primera vez...
Samira:- Bonito nombre, "Camello de hojalata"... Pero, sigue, sigue la historia.
Rahiana:- Aquel hombre, de apariencias educadas, resultó ser un embaucador... un negociante sin escrúpulos... un malvado... Lo curaron de las heridas y se quedó con nosotros hasta que se recuperó. Pasó el tiempo y con muy buenas palabritas fue camelándose, poco a poco, a casi todos los miembros de la tribu.
Mansura:- ¿Cómo consiguió engañarlos?
Rahiana:- Con mucha habilidad: Nos hizo muchas promesas de un futuro próspero, de riquezas para todos, de buenas cosechas... (En ese momento aparecen Mustafá y Abdel)
Mustafá:- ¡Qué Alá os guarde amigos!
Abdel:- ¡Qué Alá os acompañe!
Mansura:- Y a vosotros también.
Mustafá:- ¿Qué hacéis?.- No os hemos visto hoy en la calle.
Samira:- Es que tía Rahiana nos está contando la historia del Ingeniero.
Mustafá:- ¡Ah, sí! Pues a mi también me gustaría oír esa historia. He oído hablar mucho de ese hombre, pero nunca me han contado la historia de lo que sucedió.
Abdel:- Y a mi también me gustaría mucho conocer esa historia.
Mansura:- Atiende y escucha que es un relato muy interesante.
Abdel:- ¡Es estupendo! Por fín voy a poder conocer esa intrigante historia.
Rahiana:- Decía que: todo empezó el día en que apareció tirado en nuestras tierras un hombre con su camello de hojalata...
Mansura:- (mirando a Abdel y Mustafá)... Así es como llamaban a las motocicletas...
Rahiana:- Lo curamos, lo alimentamos, lo recuperamos poco a poco...Aquel malvado Ingeniero nos prometió el oro y el moro. Algunos no estuvieron del todo de acuerdo. Otros cedieron rápidamente a las promesas y a los engaños. Vuestra abuela se opuso desde el primer momento. Ella sabía que aquello no terminaría bien.
Mustafá:- La abuela siempre tiene razón. Es una mujer muy inteligente y muy sensata.
Abdel:- Tu abuela es la mujer más sensata del mundo
Rahiana:- En efecto, vuestra abuela predijo todas las desgracias que iban a ocurrir...bueno, sigo:
Al principio todo parecía que marchaba bien. Colocaron un motor en el río. Sacaron el agua necesaria para regar aquellas tierras. Hubo buenas cosechas. El Ingeniero se llevaba una cuarta parte de todo.
Abdel:- Ya estoy yo sospechando que el Ingeniero lo que pretendía era hacerse rico a costa de los demás.
Samira:- ¿Y si todo iba bien al principio, qué es lo que ocurrió después, tía Rahiana?
Rahiana:- Pues ocurrió lo que tenía que ocurrir. Que cada vez se abusó más. Se ampliaron las tierras de cultivo. Se aumentó el trabajo de los motores. Se empezaron a utilizar abonos porque la tierra estaba cada cosecha más desgastada. Se empezó a agotar el agua...
Mansura:- ¿Y la abuela qué decía?
Rahiana:- La abuela repetía siempre lo mismo: "que aquello no podría terminar bien"
Mustafá:- Sigue, sigue..
Rahiana:- Cuando la tierra empezó a dar muestras de cansancio, cuando los abonos ya no servían, cuando el agua empezó a escasear... se decidió utilizar el agua de los "Machui", que era la tribu que vivía más abajo. Eso fue el principio del fin.
Samira:- ¿Por qué Tía Rahiana?... ¿Por qué fue el principio del fin?
Rahiana:- Porque los "Machui" no permitieron ese robo y una noche se decidieron a atacarnos... Nos destrozaron... Nos dejaron sin tierras, sin casas, sin hombres. Sólo unas cuantas mujeres y niños pudieron escapar de la tragedia.
Mustafá:- Y por eso nos tuvimos que ir a la ciudad y vivir de la miseria y de los restos que, a duras penas, encontramos en el vertedero.
Mansura:- Y por ese motivo no pudimos llevarnos nuestros camellos, ni nuestras ovejas...
Rahiana:- En efecto, así fue. Ya sabéis lo dura que es la vida en la ciudad. Mucho más dura que la que llevábamos en el campo antes de la llegada del Ingeniero.
Samira:- Ahora comprendo yo la actitud de la abuela cuando oye hablar del Ingeniero del agua.
Abdel:- Y no es para menos, ya que la codicia y la ambición de algunos nos llevó a todos a la desgracia y a la pobreza.
Rahiana:- Vivíamos bien, sin molestar a los demás, pero la ambición nos hizo perder el respeto a las demás tribus vecinas. Al final tiuvimos que pagar con sangre y con humillación nuestro descaro.
Samira:- Tenemos que demostrarle a la abuela el cariño y la admiración que todos le tenemos.
Mustafá:- Tenemos que rendirle un homenaje a la mujer más valiente de la tribu. (Se acaba el segundo acto con la retirada de los actores camino de la casa de Sacha)

Acto I I I

"El reconocimiento"

(Samira, Mustafá y Mansura y Abdel regresan a casa de la abuela. En la puerta de la casa la encuentran charlando con unos vecinos)
Samira:- ¡Hola abuela!, ya estamos aquí.
Abuela:- ¿Por qué habéis tardado tanto?
Mustafá:- Es que hemos estado en casa de tía Rahiana.
Abdel:- Y hemos tenido la oportunidad de aprender una historia muy interesante.
Mansura:- Sí, abuela, tía Rahiana nos ha estado contando la historia del Ingeniero del agua, ¡que Alá nos proteja de su maldad!
Abuela:- ¡Que Alá lo mantenga lejos de todos nosotros!
Vecino:- Eso, eso, ¡Que Alá nos proteja del malvado Ingeniero del agua!
Vecina:- ¡Y de todas sus malvadas obras!
Abuela:- ¿Y qué os ha parecido la historia?
Samira:- A mi me ha servido para aprender una cosa, abuela.
Abuela:- ¿Ah, sí? ¿Y qué es lo que has aprendido?
(Samira se acerca a la abuela y le da tres besos. Después le dice...)
 Samira:- He aprendido que tengo la abuela más inteligente, más guapa y más buena del mundo.
Abuela:- ¡Ya será menos, ya será menos!. No seas tan exagerada, Samira, que yo no he hecho nada importante.
Mansura:- Lo que dice mi prima es toda la verdad, abuela. Yo te voy a dar otros tres besos porque eres la abuela más sufrida, más trabajadora y más atenta del mundo.
Abuela:- ¡Anda, anda, no me digáis tantos halagos que ya no está una para estas cosas!.
Mustafá:- ¡Abuela, abuela, abuelita... te voy a decir que eres la mujer más valiente del mundo!, y por eso te voy a dar otros tres besos.
Abdel:- Señora, es usted la mujer más honorable de la tribu. Todos estamos muy agradecidos por los sacrificios que ha hecho por nosotros.
Abuela:-¡No es para tanto, no es para tanto!...
Vecino:- Sacha, los niños están diciendo la verdad. Tú eres la mejor mujer de la tribu.
( la vecina se acerca a la abuela y tras entregarle un regalo, le dirige estas palabras )
 Vecina:- Y la más sacrificada de todas... Has sabido luchar para sacar adelante a todos los tuyos. Todos los de la tribu te debemos mucho y te queremos dar las gracias por haber dedicado toda tu vida a ayudar a los demás. La Junta de Vecinos ha acordado trasladarse a los nuevos terrenos que nos ofrece el Ayuntamiento.
Vecino:- ¡Allí empezaremos de nuevo. Allí cuidaremos nuestros rebaños de ovejas y camellos!.
“¡ALLÍ RECUPERAREMOS NUESTRA IDENTIDAD DE PUEBLO Y NUESTRA FAMA DE GENTE SERIA Y TRABAJADORA!”
Abuela:- Estoy de acuerdo, pero siempre que permanezcamos lejos del Ingeniero del Agua
Todos:- Por supuesto, por supuesto,
¡¡¡SIEMPRE ALEJADOS DEL INGENIERO DEL AGUA!!!

(Finaliza el tercer acto con el saludo al público de todos los actores y actrices)





viernes, 4 de noviembre de 2011

AQUELLAS OBRILLAS DE TEATRO


      Mi época de docencia en Santa Cruz fue muy prolija en producciones escritas. Acudimos a varios certámenes de teatro infantil, presentamos cuentos en concursos, realizamos relatos coeducativos, trabajamos la poesía...

     En muchas ocasiones, cuando he coincidido con antiguos alumnos/as que participaron de esa producción, hemos recordado aquellos momentos. Además, ha habido quién me ha pedido que recuperase aquellas obras para volver a disfrutar de ellas.

      A partir de esta entrada en el blog, voy a ir colocando alguna de esas obrillas para que todos aquellos alumnos/as que quieran releerlas y, de camino, recordarlas puedan hacerlo. Por supuesto, no hay que pagar derechos de autor, ni hay que pedir permiso para explotarlas de nuevo. Son vuestras, ya que sois parte activa de las mismas, y están a vuestra entera disposición.

      Si alguno quiere hacer algún comentario, estaré muy agradecido y gustoso de poder publicarlo en HAPICAR

     Empezaré con  

"Un día de pesadilla"

 (Primer premio nacional en el certamen de teatro infantil “Alfaguara” 1998)

 

Adaptación libre de la obra de Anne Fine

"Billy y el vestido rosa"

Acto I "Comienza la jornada”

(Billy se encuentra desperezándose, después de una noche de sueño un tanto especial. En esto que entra en la habitación su madre y con voces, órdenes, extrañas reacciones y mucha prisa trata de que Billy termine de despertar. Le suelta un beso rápido a Billy y le dice...)

Miss Ropper: ¡Buenos días, encanto!. ¡Vamos, date prisa!. No tengo tiempo que perder. ¡ Lávate, péinate, ponte esto, desayuna y sal corriendo para el Colegio!.
Billy: Pero, mamá....
Miss Ropper: Lo dicho, y no me interrumpas más. No tengo tiempo ahora ¿Entendido?
Billy: Mamá, mamá, por favor.... por favor....por favor....
Miss Ropper: ¡Adiós a todos!, luego me lo cuentas cariño.... que no me puedo parar ni un segundo más ¿vale? (pega un portazo y se marcha. Billy se encuentra ante el espejo con cara de asombro e incredulidad)
Billy: ¿Será posible?. Pero, ¿ qué es lo que me ocurre?..!. Esto no hay quién lo entienda....¿Cómo puede ser...? ¿ Qué es lo que me pasa?. ¿ Me habré despertado del todo?
Mr. Ropper: (leyendo un periódico, nota la llegada de Billy) Vamos cariño que llegas tarde al Cole. No te retrases. ¡vamos, vamos!
Billy:  Papá...
Mr. Ropper: (Sin levantar la mirada del periódico) ¿Sí...?
Billy: Papá....
Mr. Ropper. (que sigue sin levantar la cabeza) Dime.
Billy: Papá.... ¿Cómo me ves?
Mr. Ropper: (sin separar la vista del periódico) Muy bien, estupendamente.
Billy: ¿Estás seguro, papá...? ¿ No me notas nada extraño?.
Mr. Ropper:  (ensimismado en su periódico) ¡Que va!, estás magníficamente. Venga date prisa... Que vas a llegar tarde al Cole.
Billy: (acercándose y colocándose frente a su padre) ¿Seguro. seguro?
Mr. Ropper: Claro que sí. Estás fenomenal. ¡ Hala, date prisa y pórtate bien.!
Billy: (dándole un beso y esperando alguna reacción de su padre) Me voy, papá....me voy .... me voy....
Mr. Ropper: (sin mirar y dejándose besar). Adiós encanto, hasta la tarde. Pórtate bien.
Billy: (hablando consigo mismo)... ¿será posible?... ¡Esto es la reoca!... ¡No hay quien lo entienda!.... ¿qué hago yo ahora en el Cole?. ¡Mi madre tiene cosas de qué sé yo....! ¿Increíble. ¡Esto no tiene ni pies ni cabeza!...

( finaliza el acto primero con el monólogo de Billy que no da crédito a todo lo que le está ocurriendo a lo largo de esta desdichada jornada)


Acto II “ En el Colegio"

(Billy entra en clase, la señorita está en la puerta y le saluda)

Señorita: ¡Buenos días! , ¿qué tal?
Billy: ¿Quién ...,yo?
Señorita: Sí, tú...
Billy: Pues.... ya ve.... así... .Las cosas de mi madre....
Señorita: Ya veo, ya veo....Bueno, vamos a lo nuestro...a ver cómo te comportas hoy.....eh...
Billy: ¿ Cómo tengo que comportarme?...
Señorita:  Ya sabes tú a lo que me refiero, así que espero que tengamos un día tranquilito. ¿de acuerdo?
Billy: ¡ Será posible...! ¡ parece que están todos locos!... ¡Esto no hay quien lo entienda! ...

(se sienta en su sitio y empieza a sacar el material escolar)

Rogelio:  ¡Seño, seño!... Tenemos que corregir los ejercicios de ayer. ¿Sabe?
Señorita:  Sí, ya lo sé.- Veamos... Tú mismo (señalando a Billy). Esta era la primera pregunta: ¿Cuál es el pájaro de colores que más abunda en el Japón?
Billy: Yo he puesto el "Tocamochi", señorita.
Señorita: No digas más tonterías. ¿Cómo es posible que pongáis esos disparates?.- El "Tocamochi", el "Tocamochi"... Eso no es un pájaro, sino un timo; una tomadura de pelo. Eso es lo que en otros países llaman "Toco mocho". El pájaro no es ese. La respuesta correcta era el "Pubamata"
Nico: Pero seño, si yo creía que eso del "Tocomuchi" era Albertito, que se pasa el día tocando " muchi, muchi el trasero de las niñis."
Señorita: ¡Basta, basta, basta ya... ! No se puede trabajar con vosotros. Sois unos mamarrachos.
Nico: Seño no se dice mamarrachos... se dice "Mamachicho"... (cantando) "Mamachicho me toca, me toca cada vez más.... como el “Tocamuchi” Albertito.... que se pasa el día tocando el trasero de las “niñis”....
Señorita: ¡Silencio!. Ya no consiento más disparates.
Nico: No son disparates... son escaparates. Y lo siento, pero no son ciento, son noventa y nueve...
Señorita: Calla, Nico. ¡Calla por lo que más quieras!. Esta era la segunda pregunta: Vamos a ver quién ha contestado bien. ¿ Cuál es el volcán japonés cuya lava inunda las ciudades de Orino, Pipiaki y Meoni ?
Cristi: ¡ El Urumea!.... el "meón der mundo".... ¿a que sí, señorita?
Señorita: No, no, y no... el Urumea es un río español, no es un volcán japonés.....Os lo voy a mostrar en este mapa.

(En ese momento en que la señorita empieza a buscar el mapa, los niños y niñas se enzarzan en una pelea. Vuelan por los aires: papeles, botes de pegamento, batidos de chocolate, yogures...)

Señorita:  Pero, bueno ¿ se puede saber qué es lo que hacéis?.... ¡ Vamos, dejad eso! ( se pone tan irritada que empieza a golpear con un rotulador en la mesa... el rotulador se rompe y toda la tinta cae encima de Billy, que ya había cambiado su preciosa imagen tras la pelea)
Talila: Señorita, señorita, mira lo que me han hecho con mi...(dice mientras se dirige llorando a la señorita y llevando en sus manos un molde de arcilla, tropieza con una de las mesas y cae encima de Billy. Billy aumenta su caudal de manchas
Señorita:  ¡Quietos todos.... que no se mueva nadie!.... Yo te ayudaré (le dice a Billy y al cogerle, le deja sus manos llenas de tinta negra en el vestido)
Felipe: ¡Vaya, vaya!...¡qué mala suerte!. Toma este paño y límpiate un poco. (el paño está mojado y lleno polvos de la tiza. Cuando Billy empieza a "limpiarse" la cosa se complica porque está aumentando el nivel de suciedad de su vestido)
Nico:-Toma, colega, lávate con ésto. (le entrega una botella que contiene un líquido que sirve para ensuciar aún más a Billy)
Billy: ¡Lo que me faltaba!... Y ahora, ¿ qué digo yo en mi casa?... ¡Vaya día que llevo!... Después del tormento del vestidito... ahora el suplicio de las manchitas... No lo entiendo... No lo entiendo...

(La señorita decide finalizar las clases, por el momento y enviar a Billy a casa para que se asee)

( Finaliza el II acto con Billy recogiendo sus cosas y regresando a casa con su vestido lleno de “adornos”

Acto III "Regreso a casa"

(Billy regresa a casa meditando en voz alta y recopilando todas las desgracias que le han ido ocurriendo a lo largo del día)

Billy: ¡Vaya dííta que llevo!... ¡Esto no me pasa nada más que a mí!... ¡ No lo entiendo!.... ¡ Por más vueltas que le doy, no lo entiendo ! ¿Será posible?... Empiezo el día con un mal sueño... Me despierto sin encontrar ningún sentido a las cosas que ocurren.... Mi madre parece que no me conoce, que no sabe quién soy... Mi padre no me mira a la cara, no se fija en mí... no me conoce...me coloca este maldito vestido... Por la calle, la gente me mira como si fuera un bicho raro..., pero nadie me dice nada...y yo con este vestido... En el Colegio se organiza una bronca y todas las culpas van sobre mi vestido. Traigo recuerdos de tinta..., de tiza..., de arcilla..., de barro..., de batidos de chocolate..., de pinturas..., de témperas..., de cal de las paredes...,de zumo de tomate...,
Mr. Ropper: (leyendo el periódico) ¡Hola cariño!, ¿ya estás aquí?. ¿Cómo te ha ido la jornada?.
Billy: Regular..., papá, regular...
Mr. Ropper: Ah, sí.... ¿ Y por qué?....
Billy: Pues, porque nadie me hace caso... Nadie me escucha... y todos la tienen tomada conmigo....
Mr. Ropper: ¡Anda ya!... Eso son figuraciones tuyas...
Billy: Si tu lo dices...
Miss Ropper: (entrando en la casa). Ya estoy aquí... ¿Hay alguien en casa?
Mr. Ropper: Sí, querida, yo estoy aquí, al pie del cañón, como siempre...
Miss. Ropper: Si, sí.... Al pie del cañón....Ya lo veo, ya lo veo...
Billy: Hola, mamá...

( la Sra. Ropper se queda absorta mirando el vestido de Billy y después de un rato de tocarse la frente, y de restregarse el sudor, y de abrir y cerrar los ojos, y de secarse el sudor.... comienza a desmayarse, no sin antes pegar unos cuantos alaridos)

Miss Ropper: Ohhhhhhhhh..... ¿pero.... cómo es posible?..... ¿ qué te ha ocurrido?.... ¡ qué barbaridad.... qué barbaridad....! ... No había más manchas, ¿verdad?.... Ven acá, ... ven acá,.... ¡Ven que te quite eso.... y que sepas una cosa..... ¡QUE ES LA ÚLTIMA VEZ QUE TE PONGO ESTE VESTIDO,! ¿SABES? LA ÚLTIMA VEZ...¿ENTENDIDO?......Ohhhhh.... (se desmaya y queda tumbada en el suelo, mientras Billy dando brincos de alegría le da cachetes en la cara y le comenta...)
Billy: ¡Bravo!....¡Hurra!..... ¡ qué bien!..... Mamá eres un cielo....Gracias, mami.....muchas gracias....

(Finaliza el III Acto con Billy lanzando el vestido al aire y poniéndose unos pantalones, mientras canta de alegría aquello de ohé...ohé...ohé.....)

“Ohé, ohé, ohé.... que el vestidito nunca más me lo pndré”

“Ohé, ohé, ohé.... que esta birria nunca más me la pondré”

(Salen los actores y actrices y saludan al público)