miércoles, 16 de noviembre de 2011

OTRA ADAPTACIÓN LIBRE

"CODICIA SIN CONTROL"

     Esta obrilla de teatro la realizamos allá por el curso 1998/99. Es una adaptación libre de la obra titulada "El camello de hojalata", de Ghazi Abdel Qadir (escritor palestino nacido en 1948)

     Nosotros cogimos el cuento de Abdel Qadir y lo adaptamos, en cuanto a contenido, a estructura y a personajes para así obtener una obrilla de teatro en tres actos. La titulamos "Codicia sin control"

     Fue presentada al concurso nacional de Teatro Infantil convocado por Alfaguara y obtuvo una mención especial. Aquí os dejo el resultado de nuestro trabajo


Acto I
"La llegada del Jeque"

(Samira y su prima Mansura están jugando a la rayuela en la puerta de la casa cuando ven llegar, con gran estruendo publicitario, al Jeque Madhi y a toda su comitiva )
Mansura:- ¡ Mira, Samira, mira quien viene por ahí !.
Samira:- Es el Jeque Madhi. ¿Qué buscará? ¿Qué se le habrá perdido por estas tierras? ¿Qué se traerá entre manos?
Jeque:- ¿Sabéis dónde vive Hadscha Schamer?
Mansura:- Sí, es mi abuela y vive aquí.
Samira:- ¿Qué queréis de ella? ¿Para qué la buscáis?
Jeque:- Toma, dale esto y dile que quiero verla (Samira llama a voces a su abuela que se encuentra dentro de la casa. Esta sale, coge el obsequio, un cesto de frutas, que ha traido Madhi y saluda a los visitantes, con ese misterioso saludo que suele emplear)
Abuela:- ¡Qué Alá os proteja y os mantenga lejos del Ingeniero del agua!
Jeque:- A tí y a todos los tuyos también.
Abuela:- ¿Qué queréis de mi?
Jeque:- Deseo decirte a tí, que eres una mujer tan sabia y tan honorable, que me he presentado a las elecciones y que espero contar con tu voto y con tu apoyo. Así podremos luchar entre todos contra las maldades del Ingeniero del agua.
Abuela:- Colaboraré en la medida de lo posible, puesto que no hay nada, ni ha habido jamás nadie tan malo y tan indeseable como el Ingeniero del agua
Jeque:- Tomad y repartidlos por la zona. Esto servirá para mantener a raya al Ingeniero del agua. Decidle a todos que con su voto y con mi ayuda mantendremos alejado de nuestras tierras al Ingeniero del agua.
Abuela:- ¡Que Alá te oiga Jeque Madhi! (El jeque y su comitiva se retiran, mientras que Samira, Mansura y la abuela se quedan observando)
Samira:- Abuela.... Abuelita... ¿Por qué el jeque te ha saludado con ese saludo que tú tanto empleas? ¿ Es que él también conoció a ese Ingeniero que tú maldices tantas veces?
Abuela:- Sí, hija, sí, él también sabe quien es ese malvado Ingeniero
Mansura:- Abuela... Ya somos bastante mayorcitas... ¿Por qué no nos cuentas lo que ocurrió con ese hombre?
Abuela:- Algún día lo descubriréis por vosotras mismas... Ahora dejadme disfrutar un rato de los manjares que nos ha traído el jeque Madhi.
( La abuela se introduce en la casa y pocos instantes después llega Rahiana)
Rahiana:- Hola, niñas, ¿donde está la abuela?
Mansura:- En la casa, mamá.
Rahiana: - ¿Cómo es que no ha ido hoy al vertedero de basuras? La he estado esperando y no se ha presentado. ¿Acaso está enferma?
Samira:- No, ni mucho menos.... ¿Sabes por qué, tía Rahiana? pues porque ha tenido visita: una visita muy importante.
Rahiana: - ¿Ah, sí? ¿Qué visita es esa?
Mansura: - Sí mamá, ha venido a visitarla nada menos que el Jeque Madhi.
Rahiana: - ¿El jeque Madhi?...¡Uy, uy, uy!, ¡qué poco me gusta esto!. El jeque de visita.... algo estará tramando ese tunante...
Samira:- Tía Rahiana, tú sabes la historia del Ingeniero del agua, ¿verdad? ¿por qué no nos la cuentas?
Rahiana:- Ah, esa historia... esa historia... es una historia muy triste y muy larga... esa es la causa de nuestras desgracias... algún día os la contaré.
Samira:- ¿Cuándo? Tia Rahiana.
Rahiana:- Algún día, Samira, algún día...Ahora no tengo tiempo. Ahora tengo que ver a tu abuela...Así que dejadme pasar...
(Samira y Mansura dejan pasar a Tia Rahiana y se quedan las dos mirándose?
Mansura:- ¿Será posible?.... Todo el mundo habla del Ingeniero del agua, pero nadie quiere contar la historia.
Samira:- Tranquila; Samira, tranquila, que ya buscaré yo a alguien que nos cuente esa historia. Pero ahora vamos a seguir con nuestro juego ¿vale?...
(Finaliza el primer acto con las dos niñas reiniciando el juego de la rayuela que quedó interrumpido con la llegada del jeque Madhí)

Acto II

"La historia del Ingeniero del agua"

(Samira y Mansura se presentan ante la tía Rahiana, que está haciendo las tareas de la casa, y le piden que les cuente la verdadera historia del Ingeniero del agua)
Samira:- Tia Rahiana, recuerda que nos prometiste contarnos la historia del Ingeniero del agua.
Rahiana:- Sí, Samira, lo recuerdo, pero ahora no puedo. Tengo muchas cosas que hacer.
Mansura:- Mamá, por favor, cuéntanos la historia. Nosotras te ayudaremos a terminar las cosas de la casa ¿Vale?.
Rahiana:- Os he dicho que ahora no puedo. Que tengo mucho trabajo por hacer...
Samira:- Venga, tia Rahiana, que no se diga, Vamos, Cuéntanos la historia... Por favor, tía Rahiana, por favor...
Rahiana:- Está bien... está bien... os la contaré... pero ya os he dicho que es una historia muy larga y muy triste...
Mansura:- No importa, mamá, lo importante es conocer la historia, conocer lo que pasó con ese ingeniero
Rahiana:- Sentaos... ¿Queréis tomar algo? (les ofrece una infusión)... Aquí tenéis...(toma aire y mira al vacío. Comienza su relato)
“Todo empezó un día en que apareció tirado en nuestras tierras un hombre en su camello de hojalata.
Mansura: - ¿Un camello de hojalata?
Rahiana:- Sí, así es como llamábamos a la motocicleta cuando la vimos por primera vez...
Samira:- Bonito nombre, "Camello de hojalata"... Pero, sigue, sigue la historia.
Rahiana:- Aquel hombre, de apariencias educadas, resultó ser un embaucador... un negociante sin escrúpulos... un malvado... Lo curaron de las heridas y se quedó con nosotros hasta que se recuperó. Pasó el tiempo y con muy buenas palabritas fue camelándose, poco a poco, a casi todos los miembros de la tribu.
Mansura:- ¿Cómo consiguió engañarlos?
Rahiana:- Con mucha habilidad: Nos hizo muchas promesas de un futuro próspero, de riquezas para todos, de buenas cosechas... (En ese momento aparecen Mustafá y Abdel)
Mustafá:- ¡Qué Alá os guarde amigos!
Abdel:- ¡Qué Alá os acompañe!
Mansura:- Y a vosotros también.
Mustafá:- ¿Qué hacéis?.- No os hemos visto hoy en la calle.
Samira:- Es que tía Rahiana nos está contando la historia del Ingeniero.
Mustafá:- ¡Ah, sí! Pues a mi también me gustaría oír esa historia. He oído hablar mucho de ese hombre, pero nunca me han contado la historia de lo que sucedió.
Abdel:- Y a mi también me gustaría mucho conocer esa historia.
Mansura:- Atiende y escucha que es un relato muy interesante.
Abdel:- ¡Es estupendo! Por fín voy a poder conocer esa intrigante historia.
Rahiana:- Decía que: todo empezó el día en que apareció tirado en nuestras tierras un hombre con su camello de hojalata...
Mansura:- (mirando a Abdel y Mustafá)... Así es como llamaban a las motocicletas...
Rahiana:- Lo curamos, lo alimentamos, lo recuperamos poco a poco...Aquel malvado Ingeniero nos prometió el oro y el moro. Algunos no estuvieron del todo de acuerdo. Otros cedieron rápidamente a las promesas y a los engaños. Vuestra abuela se opuso desde el primer momento. Ella sabía que aquello no terminaría bien.
Mustafá:- La abuela siempre tiene razón. Es una mujer muy inteligente y muy sensata.
Abdel:- Tu abuela es la mujer más sensata del mundo
Rahiana:- En efecto, vuestra abuela predijo todas las desgracias que iban a ocurrir...bueno, sigo:
Al principio todo parecía que marchaba bien. Colocaron un motor en el río. Sacaron el agua necesaria para regar aquellas tierras. Hubo buenas cosechas. El Ingeniero se llevaba una cuarta parte de todo.
Abdel:- Ya estoy yo sospechando que el Ingeniero lo que pretendía era hacerse rico a costa de los demás.
Samira:- ¿Y si todo iba bien al principio, qué es lo que ocurrió después, tía Rahiana?
Rahiana:- Pues ocurrió lo que tenía que ocurrir. Que cada vez se abusó más. Se ampliaron las tierras de cultivo. Se aumentó el trabajo de los motores. Se empezaron a utilizar abonos porque la tierra estaba cada cosecha más desgastada. Se empezó a agotar el agua...
Mansura:- ¿Y la abuela qué decía?
Rahiana:- La abuela repetía siempre lo mismo: "que aquello no podría terminar bien"
Mustafá:- Sigue, sigue..
Rahiana:- Cuando la tierra empezó a dar muestras de cansancio, cuando los abonos ya no servían, cuando el agua empezó a escasear... se decidió utilizar el agua de los "Machui", que era la tribu que vivía más abajo. Eso fue el principio del fin.
Samira:- ¿Por qué Tía Rahiana?... ¿Por qué fue el principio del fin?
Rahiana:- Porque los "Machui" no permitieron ese robo y una noche se decidieron a atacarnos... Nos destrozaron... Nos dejaron sin tierras, sin casas, sin hombres. Sólo unas cuantas mujeres y niños pudieron escapar de la tragedia.
Mustafá:- Y por eso nos tuvimos que ir a la ciudad y vivir de la miseria y de los restos que, a duras penas, encontramos en el vertedero.
Mansura:- Y por ese motivo no pudimos llevarnos nuestros camellos, ni nuestras ovejas...
Rahiana:- En efecto, así fue. Ya sabéis lo dura que es la vida en la ciudad. Mucho más dura que la que llevábamos en el campo antes de la llegada del Ingeniero.
Samira:- Ahora comprendo yo la actitud de la abuela cuando oye hablar del Ingeniero del agua.
Abdel:- Y no es para menos, ya que la codicia y la ambición de algunos nos llevó a todos a la desgracia y a la pobreza.
Rahiana:- Vivíamos bien, sin molestar a los demás, pero la ambición nos hizo perder el respeto a las demás tribus vecinas. Al final tiuvimos que pagar con sangre y con humillación nuestro descaro.
Samira:- Tenemos que demostrarle a la abuela el cariño y la admiración que todos le tenemos.
Mustafá:- Tenemos que rendirle un homenaje a la mujer más valiente de la tribu. (Se acaba el segundo acto con la retirada de los actores camino de la casa de Sacha)

Acto I I I

"El reconocimiento"

(Samira, Mustafá y Mansura y Abdel regresan a casa de la abuela. En la puerta de la casa la encuentran charlando con unos vecinos)
Samira:- ¡Hola abuela!, ya estamos aquí.
Abuela:- ¿Por qué habéis tardado tanto?
Mustafá:- Es que hemos estado en casa de tía Rahiana.
Abdel:- Y hemos tenido la oportunidad de aprender una historia muy interesante.
Mansura:- Sí, abuela, tía Rahiana nos ha estado contando la historia del Ingeniero del agua, ¡que Alá nos proteja de su maldad!
Abuela:- ¡Que Alá lo mantenga lejos de todos nosotros!
Vecino:- Eso, eso, ¡Que Alá nos proteja del malvado Ingeniero del agua!
Vecina:- ¡Y de todas sus malvadas obras!
Abuela:- ¿Y qué os ha parecido la historia?
Samira:- A mi me ha servido para aprender una cosa, abuela.
Abuela:- ¿Ah, sí? ¿Y qué es lo que has aprendido?
(Samira se acerca a la abuela y le da tres besos. Después le dice...)
 Samira:- He aprendido que tengo la abuela más inteligente, más guapa y más buena del mundo.
Abuela:- ¡Ya será menos, ya será menos!. No seas tan exagerada, Samira, que yo no he hecho nada importante.
Mansura:- Lo que dice mi prima es toda la verdad, abuela. Yo te voy a dar otros tres besos porque eres la abuela más sufrida, más trabajadora y más atenta del mundo.
Abuela:- ¡Anda, anda, no me digáis tantos halagos que ya no está una para estas cosas!.
Mustafá:- ¡Abuela, abuela, abuelita... te voy a decir que eres la mujer más valiente del mundo!, y por eso te voy a dar otros tres besos.
Abdel:- Señora, es usted la mujer más honorable de la tribu. Todos estamos muy agradecidos por los sacrificios que ha hecho por nosotros.
Abuela:-¡No es para tanto, no es para tanto!...
Vecino:- Sacha, los niños están diciendo la verdad. Tú eres la mejor mujer de la tribu.
( la vecina se acerca a la abuela y tras entregarle un regalo, le dirige estas palabras )
 Vecina:- Y la más sacrificada de todas... Has sabido luchar para sacar adelante a todos los tuyos. Todos los de la tribu te debemos mucho y te queremos dar las gracias por haber dedicado toda tu vida a ayudar a los demás. La Junta de Vecinos ha acordado trasladarse a los nuevos terrenos que nos ofrece el Ayuntamiento.
Vecino:- ¡Allí empezaremos de nuevo. Allí cuidaremos nuestros rebaños de ovejas y camellos!.
“¡ALLÍ RECUPERAREMOS NUESTRA IDENTIDAD DE PUEBLO Y NUESTRA FAMA DE GENTE SERIA Y TRABAJADORA!”
Abuela:- Estoy de acuerdo, pero siempre que permanezcamos lejos del Ingeniero del Agua
Todos:- Por supuesto, por supuesto,
¡¡¡SIEMPRE ALEJADOS DEL INGENIERO DEL AGUA!!!

(Finaliza el tercer acto con el saludo al público de todos los actores y actrices)





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