viernes, 11 de febrero de 2011

UN CUENTO DE LOS NUESTROS

        La mayoría de las entradas que hemos publicado hacen referencia a cuentos famosos. En algunas ocasiones hemos recurrido a comentarios, noticias, poesías e incluso chistes. En esta oportunidad hemos decidido colocar como entrada uno de nuestros trabajos. Se trata de un relato escrito por Javier y titulado "La roca". Espero que os guste a todos y que pronto veais algún trabajo vuestro colocado en el Blog.


"LA ROCA"


Había una vez una niña que estaba en la playa tomando el sol. Cuando llevaba un rato, se dio la vuelta porque le molestaba el sol. Abrió los ojos y, a lo lejos de la orilla, vio una especie de piedra gigante. Empezó a nadar para acercarse a la piedra y cuando llegó, se dio cuanta de que la roca gigante era una especie de caparazón de caracol.

Dentro de esa concha había un mundo en el que todo era genial. Allí la gente tenía: casas gigantes, aviones, chalet, cochazos, etc. Pero la niña notó algo raro y era que las mujeres no trabajaban de taxistas, ni de arquitectas, ni de camareras, ni tampoco de conductoras de autobuses. Eso a la niña no le pareció bien y ella pensó que tenia que hacer algo por cambiar aquella extraña situación.

Después de mucho dudar cuál sería la mejor manera de acabar con aquella desagradable discriminación se le ocurrió ir a hablar nada menos que con el mismísimo presidente

Pidió hablar con el presidente de aquella “roca” y le comentó todo lo que pasaba y todo lo que ella había observado. El presidente reflexionó y pensó en todo lo que le había comentado la niña. Llegó a la conclusión de que era verdad y pensó que por qué motivo las mujeres y los hombres no podían realizar el mismo trabajo. Se decidió a cambiar esa mala costumbre y dictó una Ley para modificar las cosas

Desde ese momento ya no hubo más discriminación por razón de sexo y al entrar en aquel extraño país, lo primero que había era un gran cartel en el que se podía leer:

HOMBRES Y MUJERES PUEDEN REALIZAR EL MISMO TRABAJO
 
Javier Leiva de Austria

1 comentario:

Jesús dijo...

Hola, soy Jesús Cobacho.
Me parece muy bien que los hombres y las mujeres puedan hacer el mismo trabajo, pero lo que no entiendo del cuento es que si la niña se metió dentro de la "roca" o "concha" y vio lo que vio.