jueves, 24 de enero de 2013

A MI HERMANA Mª PAZ


 

A Mª Paz
 
  Soportaste en silencio
los temores de la noche...
Nunca volviste la cara,
nunca expresaste un reproche.
La muerte vino por ti
a una edad tan temprana...
¡Qué pronto llegó tu fin!
¡Qué injusta fue la jornada!
Tú quisiste resistir,
albergabas esperanzas,
pero ante enemigo tan vil
no fue posible la hazaña.
Un ejemplo fue tu lucha
para muchos de nosotros.
Supiste disimular
y aliviar nuestros sollozos.
Pasaste la enfermedad
sin crisparte, sin enojos,
mostrando tu cristiandad,
tu fe y tus buenos modos.
Nos has dejado muy solos,
hundidos en este pozo.
Siempre te recordaremos
por tu entereza y aplomo

Carlos