sábado, 9 de octubre de 2010

VARGAS LLOSA, NOBEL DE LITERATURA


Desde hace veinte años no se concedía el Nobel de Literatura a un escritor de lengua española. Este año 2010 estamos de enhorabuena: el escritor peruano, nacionalizado español, MARIO VARGAS LLOSA ha obtenido el importante premio que concede la academia sueca.

Este autor ha escrito innumerables obras que se pueden agrupar en:  novelas, relatos, obras teatrales, ensayos, memorias y antologías

Aquí os dejo algunos títulos de las obras más destacadas,  por si os suena alguna de haberla visto en casa

• La ciudad y los perros, novela
• La casa verde, novela
• Los cachorros, relato
• Pantaleón y las visitadoras, novela
• Contra viento y marea, ensayos políticos y literarios
• Historia de Mayta, novela
• La suntuosa abundancia, ensayo sobre Fernando Botero
• Contra viento y marea
• La Chunga, teatro
• ¿Quién mató a Palomino Molero?, novela policial
• El hablador, novela
• Elogio de la madrastra, novela
• Desafíos a la libertad, ensayos sobre la cultura de la libertad
• Ojos bonitos, cuadros feos, obra dramática para radio
• El paraíso en la otra esquina, novela
• Diario de Irak, selección de artículos sobre la guerra en Irak
• La tentación de lo imposible, ensayo sobre Los Miserables de Victor Hugo
• Travesuras de la niña mala, novela

domingo, 19 de septiembre de 2010

COMIENZA UN NUEVO CURSO

Este será el primer trabajo del curso 2010 - 2011. Se trata de un cuento ruso, poco conocido, pero muy interesante. Cada uno de vosotros/as. deberá leer el cuento y hacer un resumen - comentario del mismo.Espero que hagais una buena lectura y que disfrutéis. Vuestros comentarios servirán como nota de trabajo de Lengua. ¡Ánimo!

"EL GATO Y LA ZORRA"




Érase un campesino que tenía un gato tan travieso, que su dueño, perdiendo al fin la paciencia, lo cogió un día, lo metió en un saco y lo llevó al bosque, dejándolo allí abandonado.

El Gato, viéndose solo, salió del saco y se puso a errar por el bosque hasta que llegó a la cabaña de un guarda. Se subió a la guardilla y se estableció allí. Cuando tenía ganas de comer cazaba pájaros y ratones, y después de haber satisfecho el hambre volvía a su guardilla y se dormía tranquilamente. Estaba contentísimo de su suerte.

Un día se fue a pasear por el bosque y tropezó con una Zorra. Ésta, al ver al Gato, se asombró mucho, pensando: «Tantos años como llevo viviendo en este bosque y nunca he visto un animal como éste».

Le hizo una reverencia, preguntándole:

-Dime, joven valeroso, ¿quién eres? ¿Cómo has venido aquí? ¿Cómo te llamas?

El Gato, erizando el pelo, contestó:

-Me han mandado de los bosques de Siberia para ejercer el cargo de burgomaestre de este bosque; me llamo Kotofei Ivanovich.

-¡Oh Kotofei Ivanovich! -dijo la Zorra-. No había oído ni siquiera hablar de tu persona, pero ven a hacerme una visita.

El Gato se fue con la Zorra, y llegados a la cueva de ésta, ella lo convidó con toda clase de caza, y entretanto le preguntaba detalles de su vida.

-Dime, Kotofei Ivanovich, ¿estás casado o eres soltero?

-Soy soltero -dijo el Gato.

-Yo también soy soltera. ¿Quieres casarte conmigo?

El Gato consintió y en seguida celebraron la boda con un gran festín.

Al día siguiente se marchó la zorra de caza para procurarse más provisiones, poderlas almacenar y poder pasar el invierno, sin preocupaciones, con su joven esposo. El Gato se quedó en casa.

La Zorra, mientras cazaba, se encontró con el Lobo, que empezó a hacerle la corte.

-¿Dónde has estado metida, amiguita? Te he buscado por todas partes y en todas las cuevas sin poder encontrarte.

-Déjame, Lobo. Antes era soltera, pero ahora soy casada; de modo que ten cuidado conmigo.

-¿Con quién te has casado, Lisaveta Ivanovna?

-¿Cómo? No has oído que nos han mandado de los bosques de Siberia un burgomaestre llamado Kotofei Ivanovich? Pues ése es mi marido.

-No he oído nada, Lisaveta Ivanovna, y tendría mucho gusto en conocerlo.

-¡Oh, mi esposo tiene un genio muy malo! Si alguien lo incomoda, en seguida se le echa encima y se lo come. Si vas a verle no te olvides de preparar un cordero y llevárselo en señal de respeto; pondrás el cordero en el suelo y tú te esconderás en un sitio cualquiera para que no te vea, porque si no, no respondo de nada.

El Lobo corrió en busca de un cordero.

Entretanto, la Zorra siguió cazando y se encontró con el Oso, el cual empezó, a su vez, a hacerle la corte.

-¿Qué piensas tú de mí, zambo? Antes era soltera, pero ahora soy casada y no puedo escuchar tus galanterías.

-¿Qué me dices, Lisaveta Ivanovna? ¿Con quién te has casado?

-Pues con el mismísimo burgomaestre de este bosque, enviado aquí desde los bosques de Siberia, y que se llama Kotofei Ivanovich.

-¿Y no sería posible verle, Lisaveta Ivanovna?

-¡Oh amigo! Mi esposo tiene un genio muy malo, y cuando se enfada con alguien se le echa encima y lo devora. Ve, prepara un buey y tráeselo como demostración de tu respeto; pero no olvides, al presentarle el regalo, esconderte bien para que no te vea; si no, amigo, no te garantizo nada.

El Oso se fue en busca del buey.

Entre tanto, el Lobo mató un cordero, le quitó la piel y se quedó reflexionando hasta que vio venir al Oso llevando un buey; contento de no estar solo, lo saludó, diciendo:

-Buenos días, hermano Mijail Ivanovich.

-Buenos días, hermano Levon -contestó el Oso-. ¿Aún no has visto a la Zorra con su esposo?

-No, aunque llevo esperando un buen rato.

-Pues ve a llamarlos.

-¡Oh, no, Mijail Ivanovich, yo no iré! Ve tú, que eres más valiente.

-No, amigo Levon, tampoco iré yo.

De pronto vieron una liebre que corría a toda prisa.

-Ven aquí tú, diablejo -rugió el Oso.

La Liebre, asustada, se acercó a los dos amigos, y el Oso le preguntó:

-Oye tú, pillete, ¿sabes dónde vive la Zorra?

-Sí, Mijail Ivanovich, lo sé muy bien -contestó la Liebre con voz temblorosa.

-Bueno, pues corre a su cueva y avísale que Mijail Ivanovich con su hermano Levon están listos esperando a los recién casados para felicitarlos y presentarles, como regalos de boda, un buey y un cordero.

La Liebre echó a correr a casa de la Zorra, y el Oso y el Lobo se pusieron a buscar el sitio para esconderse. El Oso dijo:

-Yo me subiré a un pino.

-¿Y qué haré yo? ¿Dónde podré esconderme? -preguntó el Lobo, desesperado-. No podría subirme a un árbol a pesar de todos mis esfuerzos. Oye, Mijail Ivanovich, sé buen amigo: ayúdame, por favor, a esconderme en algún sitio.

El Oso lo escondió entre los zarzales y amontonó encima de él hojas secas. Luego se subió a un pino y desde allí se puso a vigilar la llegada de la Zorra con su esposo, el terrible Kotofei Ivanovich.

Entre tanto la Liebre llegó ala cueva de la Zorra, dio unos golpecitos a la entrada, y le dijo:

-Mijail Ivanovich con su hermano Levon me han enviado para que te diga que están listos y te esperan a ti con tu esposo para felicitaros y presentaros, como regalo de boda, un buey y un cordero.

-Bien, Liebre, diles que en seguida iremos.

Un rato después salieron el Gato y la Zorra. El Oso, viéndolos venir, dijo al Lobo:

-Oh amigo Levon, allí vienen la Zorra y su esposo. ¡Qué pequeñín es él!

El Gato se acercó al sitio donde estaban los regalos, y precipitándose sobre el buey empezó a arrancarle la carne con los dientes y las uñas. Se le erizó el pelo, y mientras devoraba la carne, como si estuviese enfadado, refunfuñaba «¡Malo! ¡Malo!».

El Oso pensó asustado: «¡Qué bicho tan pequeño y tan voraz! ¡Y qué exigente! A nosotros nos parece tan sabrosa la carne de buey y a él no lo gusta; a lo mejor querrá probar la nuestra».

El Lobo, escondido en los zarzales, quiso ver el famoso burgomaestre; pero como las hojas le estorbaban para ver, empezó a separarlas.

El Gato, oyendo el ruido de las hojas, creyó que sería algún ratón, se lanzó sobre el montón que formaban y clavó sus garras en el hocico del Lobo. Éste dio un salto y escapó corriendo. El Gato, asustado también, trepó al mismo árbol donde estaba escondido el Oso.

«¡Me ha visto a mí!», pensó el Oso, y como no podía bajar por el tronco, se dejó caer desde lo alto al suelo, y a pesar del daño que se hizo, se puso en pie y echó a correr.

La Zorra los persiguió con sus gritos.

-¡Esperad un poco y os comerá mi valiente esposo!
Desde entonces todos los animales tuvieron un gran miedo al Gato, y la Zorra, con su maridito, provistos de carne para todo el invierno, vivieron contentos y felices de su suerte.





jueves, 24 de junio de 2010

LLEGAN LAS VACACIONES

         
               Llegan las vacaciones y comenzamos a recordar los tiempos de los viejos sueños marineros. Esta poesía la escribí hace unos años como muestra de agradecimiento hacia la población marinera que me acoge en verano. Se la quiero dedicar a Natalia, ya que sé que le gusta revisar el blog de vez en cuando y hacer los comentarios. Va por ti Natalia. Espero que te guste 

“En las noches de luna y playa”

En una noche serena, me dispuse a navegar
por esos mares perdidos entre tanta soledad

Fui recorriendo caminos, estelas de algún pirata
que quedaron señaladas como siluetas de plata.

Y me vino a la memoria una canción olvidada
que mi mente rescató de entre las brisas del alba

No sé si habrá sido un sueño, o si es la pura realidad;
Esto decía la canción que hoy quiero rememorar:

En las noches de luna y playa
¡Qué bien se mece la cuna!
¡Qué bonita está La Cala!


En las noches de playa y luna
¡Qué bonita está La Cala!
¡Qué bien se mece la cuna!

Tal vez nunca haya existido esta canción olvidada.
Tal vez solo sea el fruto de una mente perturbada

Carlos de la Haza

sábado, 22 de mayo de 2010

UN DÍA EN LA VIDA DE UNA MADRE

         No hace mucho leí uno de vuestros comentarios, creo recordar que de Jesús, en el que se me pedía que publicase algo escrito por mi. He sacado del rincón de los recuerdos este pequeño relato que escribí hace tres años y en el que pretendía rendir un pequeño homenaje a todas las madres. Espero que os guste y que sepáis respetar a vuestras respectivas mamás.



"UN DÍA EN LA VIDA DE UNA MADRE."

Érase una vez una mujer llamada Luisa. Se trataba de una persona muy buena y trabajadora. Tenía unos 45 años. Se había casado con un hombre llamado Rubén. Vivían en un pequeño pueblo del sur de España. Tenían 5 hijos (dos niñas y tres niños). La mayor, Elisa, tenía 9 años y el más pequeño, David, apenas tenía dos años. Un día, Rubén tuvo un accidente cuando recogía aceitunas y perdió un brazo. Ni que decir tiene, que también perdió el trabajo. Desde aquel momento Luisa se convirtió en madre multiusos o madre multiservicios. A lo largo de la jornada hacía de todo. Para comprobarlo voy a contaros como era un día cualquiera en su vida.

Todo comienza a las 6:30 de la mañana cuando se oye un estruendoso grito: ¡Mamiiiiiii!. ¿Podéis imaginar quién es? Pues claro, David, el pequeño, que todas las mañanas a esa hora llama a su mamá para que le dé el “bibi”. Mamá se levanta y le prepara su biberón. Luego, cuando ella puede seguir durmiendo o soñando, la cosa se complica: los ronquidos de su marido no la dejan conciliar de nuevo el sueño. A pesar de todo, ella trata de taparse con la almohada y dormir un poco ya que está muy cansada; pero nada, no hay manera. Así que vueltas y más vueltas en la cama

Sobre las 7: 30 suena el despertador. Luisa se levanta y comienza a llamar a Elisa. Elisa tiene un sueño profundo y hay que zarandearla varias veces para que se despierte. Por fin. se levanta y, mientras se lava la cara, su madre comienza a preparar los desayunos. Su marido también se levanta y trata de ayudar, pero su ayuda es escasa debido a su impedimento físico. Ahora, hay que levantar a Alejandra, y a Daniel, y a Rubencito. Además hay que vestirlos y hacer las camas, y lavarlos, y peinarlos, y prepararles las cosas del Cole

A las 8:30 hay que darse prisa para llevar a los niños al Colegio. Después, y sin solución de continuidad, hay que desplazarse hasta el trabajo. Luisa trabaja en una empresa de paquetería y mensajería. Allí el trabajo es intenso. Ella se encarga de distribuir en unos casilleros miles y miles de cartas. La distribución se hace según a qué calle y a qué distrito postal van dirigidas las cartas. A las once hay una pequeña pausa de 15 minutos para desayunar. Luisa aprovecha esta pausa para encargar la compra de la casa en un supermercado, compra que recogerá a las 14:30 cuando finalice la jornada matutina.
Rubén, además de cuidar toda la mañana de David, barre la casa (con una sola mano), compra el pan, recoge a los niños en el colegio, prepara la comida, medio pone la mesa con Elisa y calienta el “potito” de Daniel, “potito” que Elisa tratará de “suministrar” a su hermanito pequeño.

A las tres menos diez, más o menos, Luisa llega a casa. El pequeño está terminando de comer. Los demás están sentados a la mesa. Una vez que han terminado el almuerzo, Luisa cambia a David y lo acuesta. Los demás ayudan a recoger la mesa. Después hay que fregar y “descansar” unos quince minutos. El descanso consiste en orientar las tareas de Alejandra, mientras que su marido ayuda a Daniel a realizar las suyas.

A las cuatro y cuarto hay que salir “pitando”. Empieza la jornada de tarde. De nuevo vuelta a la faena. Es la rutina de cada día. Cartas y más cartas cuyos sobres son leídos, clasificados y dispuestos para su reparto.

A las siete de la tarde acaba el trabajo y Luisa marcha de nuevo a casa. Ahora hay que coser, planchar, preparar la cena y algo de la comida de mañana... Luego viene la hora de bañar a los pequeños/as, de acostarlos, de darles los últimos consejos del día y de “poner una lavadora” Así llegamos a la nueve y media de la noche. Ya queda menos: un rato de charla con Rubén para comentar las incidencias de la jornada, un ratito para el aseo personal, unos minutos de “tele”, luego, a tender la ropa y ... ¡Qué sueño!... A la cama y mañana será otro día. Son más de las once de la noche.

Como habréis podido comprobar, esta madre es una madre multiservicios o una madre todoterreno. Hace de todo: Busca tiempo donde no lo hay. Trata de atender a todos. Cumple su papel de madre y de esposa. Realiza su trabajo con eficacia. No para en todo el día... pero a pesar de todo, ella está contenta de tener una familia y de poder atenderla de la mejor manera posible.

Tanto esfuerzo y tanto cariño puede que tenga su recompensa algún día. Por ahora, ella se da por satisfecha al ver crecer a sus cinco hijos/as y al notar el profundo amor que le tiene su esposo.

Y colorín, colorado... espero que os haya gustado.

Ah, antes de terminar, me gustaría deciros que este cuento tiene poco de cuento y mucho de realidad. Este cuento tiene sus personajes reales, unos personajes de carne y hueso a los que yo, de manera intencionada, les he cambiado nombres y edades.

Sirva como homenaje a toda mujer, sin especificar lo de trabajadora, puesto que todas lo son

Carlos de la Haza Pineda de las Infantas

domingo, 9 de mayo de 2010

UNA DE CHISTES

        También los chistes forman parte del Lenguaje. A veces, en las bibliotecas, podemos encontrar libros de chistes. Aquí os dejo una muestra con estos tres del tema "locos"

. Está un loco escribiendo una carta, entonces llega un guardia y le dice:
- ¿Qué haces?

El loco le contesta:
- Escribo una carta.
- ¿Para quién?
- Para mí.
- ¿Y qué dice?
- No lo sé, todavía no la he recibido



        Dos locos se encuentran en el patio de un manicomio; uno de ellos le enseña el puño cerrado al otro y le dice:

- Oye, ¿a que no adivinas qué es lo que tengo en la mano?.
- Hmmm... ¿Un elefante?.
El del puño cerrado pone cara de fastidio y replica:
- Si, bueno, ¿pero de qué color?




            Un estudiante de psiquiatría visita un manicomio con el fin de realizar algunas prácticas. Antes de entrar, los enfermeros (loqueros) le advierten que, en ocasiones, los enfermos se comportan de manera violenta, pero el estudiante les dice que no se preocupen, que si se presenta algún problema él se los haría saber. Ya dentro, el estudiante va tomando notas acerca de lo que observa. De repente, se acerca por sorpresa uno de los locos y cogiéndolo por el cuello le grita que lo va a golpear. El estudiante, asustado, comienza a gritar:
- ¡Loquero, Loquero!
A lo que el enfermo contesta:
- Pues, aunque me “queras” te voy a pegar.

viernes, 30 de abril de 2010

TEATRO EN LA BIBLIOTECA

Hemos celebrado el final del mes del libro con una representación teatral. El alumnado de 5º de Primaria ha ofrecido a las clases de 1º, 2º y 3º de Primaria una obra de teatro titulada: "Arco Iris de ilusiones" Aquí os dejamos unas imágenes de esta jornada de convivencia intercursos de la que tanto han disfrutado todos.


viernes, 23 de abril de 2010

DÍA DEL LIBRO

 

ORIENTACIONES PARA PADRES Y MADRES A LA HORA DE COMPRAR LIBROS A LOS HIJOS/HIJAS

ESTOS SON LOS TIPOS DE LIBROS QUE SUELEN SELECCIONAR LOS NIÑOS/AS SEGÚN EDAD

HASTA SEIS AÑOS
.-  Libros juego con troquelados, con agujeros, con ventanas, con elementos móviles, con diferentes texturas
.- Libros de imágenes (sin texto alguno)
.- Libros de imágenes con textos muy sencillos (una o dos líneas por página)
.- Poesías, adivinanzas, canciones y juegos de palabras.

ENTRE LOS SEIS Y LOS NUEVE AÑOS
.- Narraciones con personajes protagonistas próximos a los niños de estas edades que presentan situaciones de la vida cotidiana relacionadas con su experiencia.
.- Narraciones con personajes animales.
.-  Narraciones de aventuras, fantasía y humor.
.-  Cuentos clásicos y populares, libros de fábulas y cuentos de hadas.
ENTRE LOS NUEVE Y LOS DOCE AÑOS
.-  Narraciones de aventuras, humor, ciencia ficción y terror.
.-  Narraciones de fantasía, cuentos de hadas, cuentos y leyendas de tradición oral.
.-  Biografías y relatos históricos sencillos.

A PARTIR DE LOS DOCE AÑOS
.-  Historias de acción con protagonistas juveniles (aparece un héroe o un líder)
.-  Relatos de aventuras, de viajes, y de descubrimientos.
.-  Historias policíacas de misterio y terror
.-  Libros de ciencia ficción
.-  Novelas y poemas de amor.
.-  Libros de historia de las civilizaciones y biografías de personajes ilustres.

miércoles, 21 de abril de 2010

LA LECCIÓN DE ANTONIO MONTERROSO


    
      Hoy, 21 de abril, hemos recibido la visita de Antonio Monterroso. venía al Colegio para participar dentro de la actividad denominada: Circuíto de docentes narradores. Su actuación ha sido impecable. Con soltura, con gracejo y con empaque ha sabido llevar a nuestro alumnado de 5º y 6º de Primaria hacia la creación literaria y hacia el gusto por la poesía. Desde nuestro Blog de la Biblioteca queremos agradecer el esfuerzo y el interés mostrado por Antonio. 
    
      Alumnos y alumnas han tomado buena nota de cómo iniciarse en la creación literaria y están dispuestos/as a demostrarlo con la realización de trabajos que le iremos haciendo llegar al profesor Monterroso
    
     Agradecemos mucho su buena disposición y su entrega. Le emplazamos para nuevas experiencias relacionadas con el hábito lector y con la Biblioteca escolar. Le felicitamos por sus poemas visuales y por su obra literaria.

domingo, 18 de abril de 2010

FOTOS DEL ENCUENTRO CON MARC GRANELL Y XAN LÓPEZ

Estas son las fotos del encuentro que celebramos con el escritor valenciano Marc Granell y con el ilustrador gallego Xan López y que tuvo lugar en la Biblioteca Pública el pasado día 8 de Abril



martes, 13 de abril de 2010

IV FERIA DEL LIBRO

Cartel anunciador de la IV Feria del Libro del C.E.I.P. "Europa"



Programación mes del libro



ABRIL 2010


1.- Actividades conjuntas:


1.1.- Organización y desarrollo de la IV Feria del Libro
1.2.- Concurso de ideas: “Mascota de la biblioteca”
1.3.- Lecturas en el aula a cargo de padres/madres o maestros/maestras
1.4.- Proyección en Sala de Audiovisuales de video sobre Literatura


2.- Actividades por Ciclos:


2.1.- Infantil: Cuentos narrados por el alumnado de 4º de Primaria
2.2.- Primer Ciclo: Representación del cuento “Arcoiris de ilusiones” a cargo de alumnado de 5º de Primaria
2.3.- Segundo Ciclo: Encuentro con autor (Marc Granell) e ilustrador (Xan López Domínguez) en la Biblioteca Pública
2.4.- Tercer Ciclo: Encuentro con autor (Antonio Monterroso) en el Centro

viernes, 9 de abril de 2010

ENCUENTRO CON ESCRITOR E ILUSTRADOR


        Un grupo de cincuenta alumnos y alumnas de nuestro Colegio (los correspondientes a las clases de 3º y 4º de Primaria) acudieron a la Biblioteca pública para celebrar un encuentro con el escritor Marc Granell y con el ilustrador Xan López. La noticia completa publicada en el Diario Córdoba la podéis ver en el siguiente enlace:

Clase de poesía fuera del aula ( Diario Córdoba - 09/04/2010 )

miércoles, 24 de marzo de 2010

REDACCIONES PREMIADAS












   
 
Rafael García Callejón y Lara Martínez Sánchez han obtenido el tercer premio y accésit en el II Certamen de Relatos por la Igualdad que convocó el Centro Cívico de Poniente Sur. En la tarde del 24 de marzo han acudido a dicho centro para recibir los premios. Los relatos que presentaron y que han resultado premiados son los titulados: "Juegos de convivencia" y "Las canicas". Dichos trabajos han sido publicados por El Ayuntamiento de Córdoba (Departamento de Igualdad)
     Los relatos de estos dos alumnos, así como del resto de los ganadores, están a vuestra disposición en la Biblioteca del Colegio.    
     Todo el que quiera leerlos se los puede llevar a casa como préstamo normal.
     Desde nuestro BLOG de la Biblioteca felicitamos a los premiados y les deseamos muchos éxitos en el campo de la redacción

viernes, 12 de marzo de 2010

LA HOJA ROJA.- HOMENAJE A MIGUEL DELIBES


IN MEMORIAM

      Miguel Delibes se ha marchado y lo ha hecho como un acto más de su vida. Con la naturalidad con que nos obsequiaba sus obras, con la precisión castellana con que nos iba desgranando a sus personajes, con la sencillez con la que invistió a muchos de los protagonistas infantiles de sus novelas; así se nos ha ido el bueno de Don Miguel. 

      Con el título de la "hoja roja" nos presentó una de sus obras, quizá no de las más importantes o de las más leídas, pero sí de las más impactantes por la forma de afrontar el incierto y menguado futuro que acecha y espera a los que van llegando a la tercera edad. La hoja roja nos avisa que el papel se está acabando y que hemos consumido más de las tres cuartas partes de nuestra ración de vida.

      Ha querido el destino que la muerte de Miguel Delibes se haya unido, en tiempo y forma, a la muerte de mi buen amigo "Fiño". Dos noticias tristes en una sola jornada. Dos personas distintas y distantes que confluyen en el hecho natural, aunque no esperado ni deseado, de la muerte. Los que hemos tenido la suerte y el placer de leer a Delibes y la fortuna de haber tratado a "Fiño" evocaremos siempre los buenos momentos que otrora compartimos. ¡Descansen en paz!


sábado, 20 de febrero de 2010

ANTONIO MONTERROSO VUELVE AL COLEGIO.

    
      Pronto tendremos la ocasión de volver a contar con la presencia de Antonio Monterroso entre nosotros. En efecto, Don Antonio regresa al Colegio, pero esta vez es para tener un encuentro con el alumnado y para recrearnos con su obra literaria. El que fuera Director de nuestro Centro educativo participa en la actividad denominada:
LA CREACIÓN LITERARIA COMO ESTRATEGIA FORMATIVA: CIRCUITO LITERARIO DE NARRADORES-DOCENTES
     Decirle, desde estas líneas de nuestro Blog de la Biblioteca, que estamos encantados y que esperamos su visita con gran interés.
     A continuación, podremos disfrutar con el cuento titulado "Don Tomás Alvear, juglar", una de sus muchas producciones literarias
DON TOMÁS ALVEAR, JUGLAR

(Antonio Monterroso)

Una mañana, Don Tomás Alvear, al sonar el despertador, le dijo a su mujer
-Buenos días, Felisa,
despierta, que tenemos prisa,
El hombre no tenía ni idea del problema que se le venía encima. Al entrar al cuarto de baño, preguntó casi sin darse cuenta
-¿Y las cuchillas de afeitar
que no las puedo encontrar?
Felisa barruntó que algo raro le sucedía a su marido cuando en el desayuno le soltó:
- ¿Cómo quieres las tostadas
con miel o con mermelada?
-Cariño, qué poético te has levantado hoy. Hablas en verso mejor que Calderón de la Barca.
Tomás, sorprendidísimo, contestó:
- No digas tonterías, mujer.
Hablo hoy igual que ayer.
Y entonces fue consciente de las rimas que salían de su boca sin él pretenderlo. Y no le dio mayor importancia... al principio.
Mientras se lavaba los dientes, estuvo pensando sobre el comentario de su mujer. Y sus pensamientos también fueron en verso, aunque él no se dio cuenta en ese momento.
“Otros dicen palabrotas
sin que parezcan idiotas.”
Al concluir su aseo, se miró al espejo y empezó a calcular lo bien que podría venirle la poesía para su negocio.
“Ya que hablar en verso sería
un prestigio para su zapatería.
Pero todas esas ideas que pasaban por su cabeza le inquietaron de repente. ¡Ahora sí se dio cuenta! Sintió cierta preocupación.
“Pues no sólo en verso hablaba,
sino que en verso pensaba.”
Cuando salió de casa con su mujer para ir a la tienda, le dijo a Felisa:
-Vamos, deprisa, mi amor,
¡Nos quitan el ascensor!
Y al encontrarse en el vestíbulo con Don Teodoro, el farmacéutico del sexto, lo saludó así:
-Buenos días, vecino.
Bonito traje de lino.
A lo que contestó el farmacéutico en tono de chufla:
- Buenos días, Don Tomás.
¿Le gusta? Pues tengo más.
Felisa ya no se pudo aguantar y, al subirse al coche, le dijo visiblemente enfadada:
- Tonterías, las justas, Tomás. Deja de hacerte el gracioso y habla normal, si no quieres ser el hazmerreír del barrio.
Pero, a Don Tomás le resultaba imposible controlar aquella vena poética que se había desatado en su interior. Y sólo acertó a responderle:
- No sé por qué, vida mía,
me salen las poesías.
Felisa se tomó a mal aquella respuesta. Creyó que se burlaba de ella. Así que, cuando Don Tomás la dejó en la parada del autobús, estaba tan enfadada que no se despidió de él con el habitual “que tengas un buen día, cariño”. Más que nada para evitar que le soltara unos nuevos versitos, de ésos tan tontos. Además, tampoco creía que hubiese muchas palabras que terminasen en “–iño”. Aunque ahora que lo pensaba, sí las había: corpiño, niño, guiño, armiño… ¡Uf! ¡Sí había, sí!
La mañana, en la zapatería, empezó muy bien. Nada más abrir las puertas, entró una señora, que buscaba unos zapatos cómodos.
- Pruébese estos mocasines.
¡Le van a quedar de cine!
La señora se los llevó sin rechistar. Al salir le comentó a su amiga:
- ¡Qué idea tan original! ¡Este comerciante vende zapatos en verso!
Un rato después entró un señor muy serio con un enorme bigote y sombrero de ala ancha.
- Quiero unos zapatos que hagan juego con este sombrero –pidió.
Y al momento, el astuto zapatero le sacó unos zapatos que llevaban en el escaparate toda la vida.
- Estos zapatos de ante
son para el pie como un guante.
El señor del bigote se quedó encantado, pagó y se fue por donde había venido.
“Si esto sigue viento en popa,
pondré una tienda de ropa.”
Tan convencido estaba de que su éxito se debía a sus versos que, antes de poner otro negocio, decidió encargar un rótulo luminoso para su tienda. El rótulo diría:
“Zapatería Alvear,
la elegancia en el andar”
Así pasó toda la mañana, entre clientes, zapatos y versos. La cosa se le complicó un poco cuando, al mediodía, cerró para ir a comer. En el restaurante, el camarero le dio la carta del menú. Don Tomás se encontró con una dificultad insalvable. Le apetecía tomar cocido madrileño, pero no encontraba el nombre de un solo postre que acabase como “madrileño”. ¡Menudo problema! No sabía qué hacer. Sus labios no le obedecían. Parecía como si se los hubiesen pegado. Entonces, se lanzó y pidió:
- Espaguetis a la boloñesa,
acompañados de mayonesa.
El camarero hubiese querido decirle que los espaguetis a la boloñesa no llevan mayonesa, sino salsa de tomate. Pero le pareció que Don Tomás era un poco raro y decidió no complicarse la vida... Sólo añadió:
- Como usted guste. Y de segundo, ¿qué tomará el señor?
Y don Tomás contestó con rapidez:
- Estoy algo desganado.
Luego tomaré un helado.
Por la tarde, cuando abrió la tienda, las cosas comenzaron a empeorar. Los versos que le salían con tanta facilidad no eran ahora nada adecuados para su negocio. Y así, cuando estaba probando unas zapatillas de deporte a un joven atleta, le dijo:
- ¡Fantástico! ¡Qué bien le sientan!
Pero sus pies huelen que...

Estuvo a punto de decirlo. Pero se mordió la lengua. De todas formas, el cliente se marchó sin comprar nada.
A continuación tuvo que atender a una señora bastante gorda. La pobre señora entró quejándose de sus zapatos de tacón y afilada puntera:
 ¡Estos zapatos me van a matar! ¿Por qué seré tan presumida? Pero ya no los aguanto más. Sáqueme los zapatos más anchos que tenga, por favor. Y los más cómodos.
Y en aquella situación, a don Tomás sólo se le ocurrió decir:
- Los zapatos de punta fina
no están hechos para cochinas.
La señora se quedó de piedra. Sin pensárselo dos veces, le dio un buen bolsazo a don Tomás y salió de la tienda diciendo:
- Ahí se queda usted, maleducado. ¡Habrase visto!
Don Tomás no supo qué pensar de todo aquello. Ni siquiera en verso. Decidió cerrar la tienda y salir de allí pitando para refugiarse en su casa.
Cuando abrió la puerta de su casa, Felisa le lanzó este saludo:
- ¡Hola!, ¿Cómo es que llega tan pronto a casa mi poeta preferido?
- Sí, tú tómatelo a risa...
¡Con lo que sufro, Felisa!
Al verle con un ojo morado, Felisa se asustó. Después de contarle todo lo ocurrido, don Tomás terminó diciendo muy apenado:
- ¡Ay! Esto de hablar en verso
ha resultado perverso.
Felisa decidió que irían a urgencias inmediatamente. Tenía que verlo cuanto antes un otorrinolaringólogo. Don Tomás, con la mente en blanco y la boca abierta, se dejó explorar: garganta, cuerdas vocales... Todo era normal.
A la mañana siguiente fueron al psiquiatra, por ver si se trataba de algún problema que tenía en su mente. Pero nada. Tampoco. No había ningún trauma de la niñez relacionado con los poetas que estudió en la escuela.
Después acudieron a la consulta de una logopeda muy famosa, que tampoco sabía qué sucedía. Fue muy amable y les dijo que investigaría si se habían dado otros casos y si se había encontrado algún tratamiento, aunque no podía prometerles nada.
Desesperados, acudieron a un médico muy célebre que vivía modestamente en una aldea muy alejada. Les habían dicho que era un verdadero sabio, capaz de curar las enfermedades más extrañas.
Felisa le contó con todo detalle lo que le pasaba a su marido. El médico se quedó pensando un buen rato, miró fijamente a don Tomás a los ojos y le dijo en verso, con una gran tranquilidad:
- Se acabaron sus cuidados,
Ya su mal ha terminado.
Inmediatamente, don Tomás se sintió curado y salió de la consulta más contento que unas castañuelas. Iba tan despreocupado que pisó una cáscara de plátano y se dio un golpe descomunal en la cabeza. El pobre hombre se desmayó y perdió el conocimiento. Cuando se despertó, estaba en el hospital y todo daba vueltas a su alrededor. Al reconocer a su mujer, sin venir a cuento, empezó a recitar:
Pues con esto y un bizcocho
hasta mañana a las siete.
Perro ladrador,
poco peligroso.
Ande yo caliente
y ríase mi vecino.
Lo mejor de todo era que recitaba con gran naturalidad y sin ningún esfuerzo.
- ¿Te das cuenta, Tomás? -le dijo su mujer-. Puedes evitar las rimas. Ya no hablas en verso. ¡Estás curado!
Y, efectivamente, así fue. De algo tan raro como lo que había tenido don Tomás Alvear sólo se podía decir esto:
Fue producto del destino,
y se fue tal como vino.

CUENTO PUBLICADO EN EDITORIAL SANTILLANA.

lunes, 8 de febrero de 2010

QUIEN NO TE CONOZCA QUE TE COMPRE

Con motivo de la próxima celebración del "Día de Andalucía", os he buscado este bonito e interesante cuento escrito por un escritor cordobés (Juan Valera) que nació en Cabra en el año 1824. Espero que lo leais con mucha atención, que os guste y que pongáis un comentario acerca de lo que os ha parecido.



"QUIEN NO TE CONOZCA QUE TE COMPRE"


   No nos atrevemos a asegurarlo, pero nos parece y querernos suponer que el tío Cándido fue natural y vecino de la ciudad de Carmona.
   Tal vez el cura que le bautizó no le dio el nombre de Cándido en la pila, sino que después todos cuantos le conocían y trataban le llamaron Cándido porque lo era en extremo. En todos los cuatro reinos de Andalucía no era posible hallar sujeto más inocente y sencillote.
   El tío Cándido tenía además muy buena pasta. Era generoso, caritativo y afable con todo el mundo. Como había heredado de su padre una haza, algunas aranzadas de olivar y una casita en el pueblo, y como no tenía hijos, aunque estaba casado, vivía con cierto desahogo.
   Con la buena vida que se daba se había puesto muy lucio y muy gordo.
   Solía ir a ver su olivar, caballero en un hermosísimo burro que poseía; pero el tío Cándido era muy bueno, pesaba mucho, no quería fatigar demasiado al burro y gustaba de hacer ejercicio para no engordar más. Así es que había tomado la costumbre de hacer a pie parte del camino, llevando el burro detrás asido del cabestro.
   Ciertos estudiantes sopistas le vieron pasar un día en aquella disposición, o sea a pie, cuando iba ya de vuelta para su pueblo. Iba el tío Cándido tan distraído que no reparó en los estudiantes.
   Uno de ellos, que le conocía de vista y de nombre y sabía sus cualidades, informó de ellas a sus compañeros y los excitó a que hiciesen al tío Cándido una burla.
   El más travieso de los estudiantes imaginó entonces que la mejor y la más provechosa sería la de hurtarle el borrico. Aprobaron y hasta aplaudieron los otros, y puestos todos de acuerdo, se llegaron dos en gran silencio, aprovechándose de la profunda distracción del tío Cándido, y desprendieron el cabestro de la jáquima. Uno de los estudiantes se llevó el burro, y el otro estudiante, que se distinguía por su notable desvergüenza y frescura, siguió al tío Cándido con el cabestro asido en la mano.
   Cuando desaparecieron con el burro los otros estudiantes, el que se había quedado asido al cabestro tiró de él con suavidad. Volvió el tío Cándido la cara y se quedó pasmado al ver que en lugar de llevar el burro llevaba del diestro a un estudiante.
   Este dio un profundo suspiro, y exclamó:
- Alabado sea el Todopoderoso.
- Por siempre bendito y alabado, -dijo el tío Cándido.
   Y el estudiante prosiguió:
- Perdóneme usted, tío Cándido, el enorme perjuicio que sin querer le causo. Yo era un estudiante pendenciero, jugador, aficionado a mujeres y muy desaplicado. No adelantaba nada. Cada día estudiaba menos. Enojadísimo mi padre me maldijo, diciéndome: eres un asno y debieras convertirte en asno.
   Dicho y hecho. No bien mi padre pronunció la tremenda maldición, me puse en cuatro pies sin poderlo remediar y sentí que me salía rabo y que se me alargaban las orejas. Cuatro años he vivido con forma condición asnales, hasta que mi padre, arrepentido de su dureza, ha intercedido con Dios por mí, y en este mismo momento, gracias sean dadas a su Divina Majestad, acabo de recobrar mi figura y condición de hombre.
   Mucho se maravilló el tío Cándido de aquella historia, pero se compadeció del estudiante, le perdonó el daño causado y le dijo que se fuese a escape a presentarse a su padre y a reconciliarse con él.
   No se hizo de rogar el estudiante, y se largó más que deprisa, despidiéndose del tío Cándido con lágrimas en los ojos y tratando de besarle la mano por la merced que le había hecho.
   Contentísimo el tío Cándido de su obra de caridad se volvió a su casa sin burro, pero no quiso decir lo que le había sucedido porque el estudiante le rogó que guardase el secreto, afirmando que si se divulgaba que él había sido burro lo volvería a ser o seguiría diciendo la gente que lo era, lo cual le perjudicaría mucho, y tal vez impediría que llegase a tomar la borla de Doctor, como era su propósito.
   Pasó algún tiempo y vino el de la feria de Mairena.
   El tío Cándido fue a la feria con el intento de comprar otro burro.
   Se acercó a él un gitano, le dijo que tenía un burro que vender y le llevó para que le viera.
   Qué asombro no sería el del tío Cándido cuando reconoció en el burro que quería venderle el gitano al mismísimo que había sido suyo y que se había convertido en estudiante. Entonces dijo el tío Cándido para sí:
- Sin duda que este desventurado, en vez de aplicarse, ha vuelto a sus pasadas travesuras, su padre le ha echado de nuevo la maldición y cátale allí burro por segunda vez.
   Luego, acercándose al burro y hablándole muy quedito a la oreja, pronunció estas palabras, que han quedado como refrán:
- Quien no te conozca que te compre.